Por Guillermo Oshiro
Olvídese por un momento de su apellido, de su poco apego al trabajo o de su equivocada actitud matonesca. Piense en los 90 minutos de ayer, en el misilazo que clavó en el arco de Heredia o en su condición de complemento ideal de Candelo. Solo así entenderá cuán importante es el Neyra de hoy para la 'U'.
Porque esta versión renovada de Donny --con varios kilos menos-- encaja justo en el rompecabezas que va armando Gareca. Es el nexo perfecto entre el ataque y la defensa, encarna al volante que recupera balones y también los distribuye con prolijidad. Y si a ello le agregamos su buena pegada que salva partidos, no le quite jamás la chapa de referente.
Ayer un bombazo suyo bastó para darle un giro a un clásico con pocas luces, para sacudir de la modorra a esa misma Trinchera que tanto lo insultó y que ahora lo empezará a querer. Donny agradeció el regalito de Lizarbe y su disparo encaminó a la victoria a la 'U' cuando todavía quedaban 48 minutos por delante.
El equipo de Gareca fue eso y nada más. Apenas los toquecitos de Candelo que hipnotizan o las incursiones solitarias del 'Vagón' Hurtado que intercambió aciertos con errores. Más allá de eso, la 'U' fue puro orden y defensivamente se repuso tras los errores iniciales para mantener su arco en cero. Neutralizó a un Cristal que profundizó poco pese al par de situaciones que generó y desperdició (¡increíble la de Ximénez sin arquero!).
La 'U' agradeció el poco peso ofensivo de su rival y ni siquiera echó de menos a Galván. Duarte, Araujo y Balta se las arreglaron y ofrecieron esa pequeña cuota de seguridad que necesitaba Fernández, de tarde impecable para borrar de un manazo el accidente cusqueño.
Pero el de ayer fue un partido de media cancha y en cámara lenta, con un par de situaciones claras para ambos y no más, hasta que ingresó el 'Chorri'. Con él Cristal encontró el hueco perfecto para llegar al área crema vía Prado. Claro que todos los centros terminaron en las manos de Fernández.
Este 'U'-Cristal no entrará en la historia, pero debe servir para que Neyra asuma el rol protagónico que le encomendó Gareca. La Trinchera se lo agradecerá.