Por Mariella Balbi
No se piense que el aeropuerto de Lima es el reino de las colas y la lentitud tan criticadas por columnistas de medios locales. Qué va, no somos Colón en ello. En Santiago también se cuecen filas larguísimas de personas que esperan, refunfuñando, pasar la aduana. El toque canino hace la diferencia. Unos perritos que parecen de comercial de tele 'pasean' a su libre albedrío entre los numerosos y pacientes visitantes. Se acercan a todos y sus perreras están ahí nomás. Tendrán pinta de buena gente, pero el instinto animal no es controlable. Es peligroso, un niño osado le jala la cola y el perrito buena gente se puede irritar con consecuencias previsibles. El terror y la obsesión es la mosca de la fruta y, probablemente, el ingreso de droga.
Santiago también comenta, critica y padece del 'bajón' del dólar. En enero estaba a 530 pesos, hoy a 460. Igual que aquí, las autoridades son sordas a los planteamientos y reclamos de los sectores productivos. La ciudad del mapocho está más arborizada que nuestra gris Lima, no hay casi carros viejos, pero los cables de electricidad pasan por arriba y también afean la ciudad. Tienen problemas de energía y el racionamiento se anuncia y se reanuncia. En cambio, la Ciudad de los Reyes vive despreocupada y derrocha la energía, junto con el agua.
La hora punta siempre es neurotizante en la China y en la Cochinchina, y Santiago no es ajeno a ello. No obstante, en un acto de gran valor político, el Gobierno decidió atacar el tema con el Transantiago. El transporte público ya no va por donde le canta y quiere, hay troncales y auxiliares que se conectan. Lamentablemente, se dejaron cabos sueltos y el pasaje terminó siendo oneroso, por ello la presidenta Michelle Bachelet debió enfrentar tremendas 'zafacuecas' que han afectado considerablemente su popularidad, aunque --según declaraciones-- más le preocupa su solución. Lima vive el caos de su transporte público y nadie tiene el coraje de enfrentarlo.
La posición del Gobierno es tibia frente a lo ocurrido entre Colombia y Ecuador. Prefieren hacer la de Poncio Pilatos. Ecuador es un aliado frente al reclamo del Perú ante la Corte de La Haya. La nuestra es una postura más clara, pero tampoco queremos chocar con Ecuador por iguales razones. Como nosotros, la economía chilena es 'cobredependiente'. Pese al movimiento y al empleo que da la industria vitivinícola, su participación en el PBI es enana. Sin embargo, una impresionante y excelente bodega como Valdivieso exporta aproximadamente 12 millones de dólares anuales. Los jóvenes de entre 30 y 40 años copan las empresas, son muy calificados, los 'viejos' se dedican a la formación.
Los santiaguinos son amables, no pretenden competir con nosotros en gastronomía, pero vaya que han progresado. El atún de la isla de Pascua es notable. En Lima resulta dificilísimo conseguirlo porque se exporta. Sus ostras son sabrosas y la centolla espectacular. La cultura del cemento es igual que aquí; barrios enteros han desaparecido. La zona del 'Sanhattan' es motivo de un orgullo mal entendido. Depredadores hay en las dos ciudades; en Lima resulta más lamentable porque nuestro patrimonio es mayor.