Uno de los principales motivos por los que muchos padres prefieren no emprender viajes familiares largos en auto es, paradójicamente, la presencia de hijos pequeños. Y es que estar muchas horas sentado en la parte trasera de un auto aburre a cualquiera, en especial a los niños por naturaleza inquietos. Eso puede ser, además de molesto, peligroso.
Una solución eficaz es contar con un DVD en el auto. Existen varias opciones para tener uno de estos modernos artefactos. La primera, y más cara, es adquirir un automóvil nuevo que cuente con estos monitores originalmente. Los modelos estadounidenses y japoneses, en especial los familiares, suelen tener esta opción.
La otra alternativa es la instalación del DVD y los monitores en su auto familiar. Aunque suene complicado, es un proceso bastante sencillo y poco dañino para el vehículo. Solo hay que tener en cuenta que son aparatos especialmente fabricados para resistir el movimiento normal de un automóvil.
Los DVD, que también cuentan con un sistema de radio AM y FM, pueden ser instalados en lugar del autorradio junto a un pequeño monitor para el copiloto. En la parte posterior se pueden instalar monitores a color en la cabecera de los asientos o un monitor central por si tuviese más de dos hijos. El tamaño de estos monitores puede variar de 7" hasta las 15". La inversión promedio por la instalación y los equipos bordea los US$500.
Incluso, estos aparatos permiten la instalación de un Play Station. Sin duda, los viajes familiares nunca serán los mismos.