Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. Las relaciones con Europa fue el único eje de política exterior mencionado por José Luis Rodríguez Zapatero tras ganar las elecciones generales del domingo en España. Por eso El Comercio, en la primera rueda de prensa del líder del PSOE preguntó al flamante gobernante reelegido cuál será su política con Latinoamérica en los próximos cuatro años.
Rodríguez Zapatero respondió que, al hablar de la mayor relevancia de la Unión Europea (UE) en el concierto internacional, estaba pensando en Latinoamérica y en la agenda (de ambos bloques regionales) que tiene un momento culminante en la cumbre UE-Latinoamérica que se efectuará en Lima el próximo 16 de mayo.
El jefe del Ejecutivo español se refirió a las negociaciones que llevan a cabo diferentes países latinoamericanos, entre ellos el Perú, para lograr acuerdos de libre comercio con la UE. En la citada cumbre deben haber avances en "todo aquello que afecta a los acuerdos pendientes de naturaleza económica, (los) que beneficiarían mucho a Latinoamérica", indicó.
En la visita oficial que realizó a España el pasado enero, el presidente Alan García pidió que la UE permitiera al Perú negociar un tratado de libre comercio al margen de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) en vista de los retrasos que impregnan al acuerdo otros países andinos. Por el momento, España prefiere que se negocie en bloque, pero su cancillería ha expresado su disposición a facilitar acuerdos con Perú y Colombia.
Además Rodríguez Zapatero manifestó que su política hacia Latinoamérica se basa en dos principios: contribuir a la estabilidad y a consolidar la democracia y las relaciones entre los diferentes países, así como la cooperación económica, social y cultural. Sobre sus prioridades en lo interno subrayó que serán impulsar la economía, el empleo y las políticas sociales.
Respecto a si promoverá un nuevo pacto antiterrorista indicó que había que esperar un poco y que lo importante era la unidad de los demócratas frente al terrorismo. En cuanto a los temas de gobernabilidad, el jefe del Ejecutivo dijo que intentará recuperar acuerdos para mejorar y fortalecer las instituciones españolas. Citó expresamente los casos del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional, órganos que requieren acuerdo entre los dos grandes partidos, el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), para ser renovados.
A NEGOCIAR
Rodríguez Zapatero no ocultó que estaba muy contento por el triunfo y por la alta participación (75,33%) del electorado, sobre todo en el País Vasco, donde ETA (que el viernes asesinó a un ex concejal socialista) había pedido la abstención.
No obstante la alegría tiene que pasar pronto para poder empezar a negociar con otros partidos que le permitan gobernar. Con el 43,64% de los votos y 169 escaños, el PSOE se queda a siete de la mayoría absoluta. Sin embargo, el mandatario no aclaró con qué agrupación dialogará en este contexto. El candidato más potente --según las quinielas-- es Convergencia y Unión de Cataluña (CiU), que con 11 escaños es la tercera fuerza en el Parlamento.
El PP ha aplazado para hoy la comparecencia de Mariano Rajoy ante la prensa. Hay quienes esperan que renuncie a la presidencia del PP ante las dos derrotas consecutivas sufridas. Pero se da la paradoja de que el PP, al igual que el PSOE, ha ganado votos y escaños: ha logrado 153 curules (40% de los sufragios), cinco más que en la anterior legislatura.
EN PUNTOS
Los protagonistas principales
4 El PSOE y el PP coparon el 84% de los votos y el 92% de los escaños del Congreso de los Diputados.
4 Los resultados del domingo confirman que el bipartidismo ha llegado a su cota más alta desde el retorno de España a la democracia en 1975. De hecho, por primera vez en la historia, socialistas y conservadores se repartieron la victoria en todas las 52 provincias del país.
4 El PSOE debe su triunfo en buena medida a los buenos resultados cosechados en Cataluña, donde obtuvo 25 diputados (18 más que el PP), y en el País Vasco, donde por primera vez en 15 años los socialistas desbancaron al Partido Nacionalista Vasco (PNV) como fuerza más votada.
4 El PP, en cambio, mejoró en sus feudos de Madrid --donde logró tres diputados más que el PSOE--, Valencia y Murcia.