Como ciudadanos, tenemos que estar vigilantes y cuidar que la inflación no se nos escape de las manos, porque ya conocemos su impacto
Por Beatriz Boza
Con una inflación que ha llegado a 4,8% y un dólar en S/.2.81, inflación y tipo de cambio son hoy dos temas en boga. La preocupación se acentúa con razón porque el recuerdo de la hiperinflación de los 80, que llegó a 7.482%, está todavía muy fresco, y las coincidencias en el partido de Gobierno son evidentes. ¿Será que se repite la historia? ¿Estamos ante errores del Gobierno? ¿Qué está pasando?
Los fantasmas y temores nos mantienen alertas, pero pueden ser malos consejeros si nos impiden ver la realidad en su conjunto. Hoy, más que nunca, en el Perú necesitamos tener perspectiva. Como ciudadanos, tenemos que estar vigilantes y cuidar que la inflación no se nos escape de las manos, porque ya conocemos su impacto. Ello supone entender cuáles son sus causas, efectos y antídotos y analizarlos en su contexto, tanto regional como mundial. Esta vez es el contexto mundial el que se ha deteriorado. Los precios vienen subiendo en el mundo. El petróleo, por ejemplo, ha pasado de US$72 por barril el año pasado a US$110. Esto genera una mayor demanda por biocombustibles, "jalando" así el precio de los cereales. Desde el 2006 el trigo ha subido de US$180 por tonelada a US$445, el maíz de US$139 a US$209 y el aceite de soya de US$610 a US$1.324, impactando también en los precios de la harina, pan, fideos, pollo, huevos y aceites, que forman la canasta familiar básica. Y los productos derivados del petróleo, como gasolina, fertilizantes y plásticos, también están subiendo mundialmente. En enero Chile registró una inflación de 7,5%, China 7,1%, Colombia 6%, Brasil 4,6%, EE.UU. 4,3% y nosotros 4,2%.
A todo ello se suma la creciente debilidad del dólar a escala mundial. Desde diciembre del 2006 a la fecha, el real brasileño se apreció frente al dólar más de 20%, el peso chileno más de 17%, el euro 14% y el sol 11,5% (de S/.3.20 a S/.2.81 por dólar). Así, las condiciones crediticias se están deteriorando en las economías avanzadas, impactando en su crecimiento. Mientras EE.UU. creció 2,2% el año pasado, Europa 2,8%, Chile 5,1% y Brasil 5,2%, el Perú creció 9% y está ad portas de obtener el grado de inversión, lo cual abaratará el financiamiento para la inversión en el país. Con un ritmo de crecimiento de 7%, seremos uno de los países que más crece en la región.
Precisamente porque estamos creciendo, tanto los ciudadanos como el Estado debemos cuidar el gasto y no aumentar nuestro endeudamiento. El Gobierno ha hecho bien bajando aranceles y anunciando que "ahorrará" mediante un superávit fiscal del 2%. Toca pensar en un fondo para la época de vacas flacas. La responsabilidad es de todos y debemos ser sumamente prudentes en nuestro gasto de consumo. Ahora más que nunca, es hora de ahorrar.