PARÍS [DPA]. El amor y los motivos de su fracaso son el tema central de las películas del director y guionista francés André Téchiné. "Antes se trataba de saber si Dios existe o no. Hoy la pregunta es: ¿existe el amor? ¿Y cuál es su forma?", dijo Téchiné.
Hay quienes piensan que, cuando el cineasta --que hoy cumple 65 años-- habla de amor, se refiere sobre todo a la relación entre el sexo y la moral, como quedó claro en su última película, "Les Témoins". Se trata de su más reciente película, estrenada el año pasado, y cuyo argumento gira en torno a la aparición del sida en Francia en la década del 80.
André Téchiné es considerado un solitario entre los directores franceses. Y la polémica ha rodeado a su obra desde el comienzo, cuando debutó con "Paulina s'en va" (1969) . La cinta se presentó en el Festival de Venecia, pero su estreno comercial recién tuvo lugar en 1975.
Sus siguientes películas llamaron la atención: "Recuerdos de Francia" y "Barocco", que definieron su elegante puesta en escena y también su desdén por los convencionalismos.
En "Las hermanas Brontë", por ejemplo, le reprocharon que resaltara el ambiente frío, inhóspito y sin color que rodea a las futuras escritoras. Lo que sus detractores olvidan es que Téchiné, como autor, es incapaz de entusiasmarse con sus personajes como si se tratara de un 'biopic' celebratorio, a la manera de Hollywood. Es crítico con las Brontë y, justamente por ello, las convierte en la pantalla en seres humanos.
Por muchos motivos su mayor éxito fue "Rendez-vous". Se trata de una apasionada historia de amor más allá de la muerte, también es el retrato de la autodestrucción de dos amantes inmersos en el mundo del teatro. De ritmo rápido e interpretada a plenitud por Juliette Binoche, y principalmente por Lambert Wilson, "Rendez-vous" le reportó a Téchiné el premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes.
En "Los juncos salvajes" trató el tema del incesto entre hermanos y en el psicodrama "Les Voleurs" cuenta la historia de una relación triangular en torno a una niña.
Como vemos, cubre todas las gamas emocionales humanas. Va de la pasión literaria a la destrucción sexual; aborda el incesto, la homosexualidad, la obsesión y la locura.
Y para dar vida a sus personajes ha llamado a actores tan reconocidos como Isabelle Huppert, Juliette Binoche, Isabelle Adjani, Emmanuelle Béart y Daniel Auteuil. Sin duda, entre todas estas luminarias destaca Catherine Deneuve, a quien ha dirigido cinco veces.
Téchiné es difícil de clasificar como director. Pero podría decirse que sus películas destacan por un fuerte interés en las personas y sus relaciones . Curiosamente, sus filmes son al mismo tiempo fríos y desbordantes melodramas. Una mezcla única.
HISTORIA DE UN CINEASTA
André Téchiné nació el 13 de marzo de 1943 en Valence-d'Agen. Su familia, de origen español, se dedicaba al negocio agrario. En la escuela le permitían ir al cine solo los domingos en la tarde y, muchas veces, tenía que abandonar la sala de proyección antes de que la película terminara. Allí se forjó su vocación.
A los 19 años se mudó a París para estudiar cine, pero no ingresó a la universidad que quería. Sin embargo, comenzó a colaborar con la revista "Cahiers du Cinéma" (1964-67). Su primer artículo fue una crítica de "La Peau douce" (1964), de Francois Truffaut. Luego obtuvo trabajo como asistente de director en "Les Idoles" (1967), de Marc'o, y "L'Amour Fou" (1969), de Jacques Rivette.
Al emprender su carrera como director dejó en claro que se trataba de un autor. Capaz de imprimir una huella muy personal en cada una de sus películas.