ARGENTINA. SECUELAS DE LA DICTADURA
BUENOS AIRES [El Comercio/Agencias]. Una pareja que se apropió ilegalmente de la hija de desaparecidos durante la última dictadura militar argentina podría ser condenada a 25 años de cárcel. En el proceso, llevado adelante por la propia afectada, también está implicado el militar que secuestró a la niña recién nacida.
María Eugenia Sampallo, de 30 años, intuyó que algo no estaba bien cuando sus presuntos padres, Osvaldo Rivas y María Gómez Pinto, encargaron a una psicóloga explicarle que era adoptada y que sus padres habían muerto en un accidente. Si bien la noticia no le produjo tristeza, sí le dejó una gran curiosidad de conocer sus raíces. Así fue que puso en aprietos a la pareja Rivas-Gómez, la que cayó en contradicciones al tratar de dar más detalles: tras la versión de la psicóloga le contaron que era hija de una mucama, luego que su madre era una aeromoza europea y luego que fue abandonada en un hospital.
Esta última versión sumada a un comentario de la supuesta madre adoptiva, "unas viejas te quieren separar de mí", le dieron la pista que estaba buscando. Acudió a las Abuelas de Plaza de Mayo y se hizo la primera prueba de ADN, en 1989, que salió negativa.
Pero su decisión de buscar la verdad produjo consecuencias en el que creía su hogar: Rivas y Gómez se separaron y ella abandonó definitivamente la casa en 1989. Antes había tenido el valor de preguntarle al propio Enrique Berthier, quien la secuestró, sobre su origen. El militar confirmó la historia del abandono en el hospital.
En el 2001, Sampallo volvió a ver una luz de esperanza al acudir ante la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), que investiga la suerte de cientos de niños que fueron separados de sus padres por la dictadura argentina. Así fue como supo por fin el nombre de sus padres: Mirta Barragán y Leonardo Sampallo, ambos activistas de izquierda desaparecidos desde 1977, cuando ella tenía seis meses de embarazo. Con los resultados en la mano, María Eugenia pudo conocer a su abuela y a su hermano Gustavo, y un año más tarde tomó contacto con las dos hermanas del padre.
JUICIO SIN PRECEDENTES
Tras conocer la verdad, Sampallo denunció a los que la criaron. "Para que la sociedad argentina deje de aceptar que se roben hijos de otras personas", dijo después de que el fiscal apoyara la petición de 25 años de prisión solicitada contra Rivas, Gómez y Berthier.
El fallo del juez debe darse el 4 de abril. "Creemos que serán condenados. Es importante que se comprenda que la apropiación de bebes es un delito de lesa humanidad", concluye el abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, quien representó a Sampallo en el juicio iniciado el 19 de febrero.
PARA RECORDAR
Una abominable e ilegal práctica
4El Caso Sampallo es el primero en Argentina en el que un hijo de desaparecidos durante la dictadura (1976-1983) denuncia a sus apropiadores.
4Las Abuelas de Plaza de Mayo calculan que unos 500 hijos de desaparecidos fueron robados a sus padres cuando estaban en cautiverio, de los cuales 88 han recuperado su identidad.
4El juicio es el cuarto en el que se aborda el robo de menores durante la dictadura, que dejó 30.000 desaparecidos.