MÚSICA Conservatorio Nacional de Música
FERNANDO DE LUCCHI, DIRECTOR DE LA MÁXIMA INSTITUCIÓN MUSICAL DEL PERÚ, DA CUENTA DE LAS LIMITACIONES CON LAS QUE TIENE QUE LIDIAR ESA ENTIDAD Y DE LAS METAS QUE HA PROYECTADO REALIZAR
Por Marianne Blanco Dejardin
Este año el Conservatorio Nacional de Música (CNM) cumple un siglo. Si bien la institución existe como tal desde 1946, ya en 1908 el Estado había firmado un convenio con la Sociedad Filarmónica para crear una academia de la música, que funcionaba en el mismo local y con la misma infraestructura. Es decir en la práctica solo hubo un cambio de nombre.
Si bien nuestro conservatorio es reconocido por su buena calidad de enseñanza y preparación (no olvidemos que Juan Diego Flórez es uno de sus egresados), la institución arrastra serios problemas prácticamente desde su fundación y que no solo limitan su desarrollo sino que, lo que es más grave, ponen en riesgo el futuro cultural de nuestro país.
Para quien no conoce los problemas que tiene que enfrentar esta entidad y no vislumbra el rol que cumple una institución como esta para el desarrollo de cualquier país, esto podría sonar a una exageración. Una interesante conversación con Fernando de Lucchi, director del CNM, nos ayuda a conocer los problemas que sortean con gran imaginación y empuje así como los interesantes proyectos que si los políticos quieren (que en nuestro país es casi como decir "si Dios quiere"), ya se están a punto de hacerse realidad.
LO MÁS URGENTE
Nadie podría creer que los egresados del CNM no reciben un título profesional, pero esa es la triste realidad. Si bien varios directores del CNM han intentado revertir esta limitación sin éxito, esta situación pronto podría cambiar. "La Comisión de Educación ha presentado al pleno del Congreso por segunda vez un proyecto para que se faculte al CNM a otorgar grados de bachiller y el título de licenciado a nuestros egresados. No es justo que nuestros alumnos no puedan continuar estudios de posgrado en una universidad o cuando salen fuera tengan que dar exámenes para demostrar que tienen el nivel solo porque acá al Estado no le da la gana de darles la certificación que les corresponde, cuando todos los países vecinos la tienen. Ecuador tiene más de un conservatorio y Chile le dio rango universitario a su conservatorio en 1929", explica De Lucchi.
Esta semana el proyecto fue presentado por segunda vez en el pleno del Congreso, pues en diciembre fue observado por el Ejecutivo. De Lucchi espera impaciente la reacción. "Se han presentado como seis proyectos en los últimos años, pero no llegaban ni siquiera a debatirse en la Comisión de Educación porque como no daban muchos réditos políticos se quedaban allí. Tuvimos que hablar con cada congresista para explicar la importancia de este proyecto y felizmente algunos nos han escuchado. Necesitamos a una persona que tenga liderazgo político que quiera asumir este proyecto y que va a pasar a la historia del Perú. Es muy triste que en nuestro país la cantidad de estudiantes de música no llegue ni al 0,01%, es decir, hay solo 3.500 personas que estudian música en todo el Perú, y esta es una cifra espantosa. Esto tiene que ver con una política de Estado. Si en el Estado se considera que la música es un bien accesorio, una cuestión puramente estética y no estima la música como un poderoso motor de cambios social vamos a seguir como estamos. Se habla mucho de la lucha contra la pobreza y no ven que el desarrollo de la cultural impulsa a las naciones. En Alemania tienen por política de Estado dar una formación musical de primera a sus ciudadanos desde los primeros años", explica De Lucchi.
Si esta es la realidad del CNM, imaginemos cuál es la situación de las escuelas de música dentro del país. "Somos testigos de que estas escuelas están siendo rápidamente cercenadas. Lamentablemente son administradas por el Ministerio de Educación, que incluso diseña los exámenes de admisión cuando en realidad debería ser el CNM quien se encargue de esto", explica.
Gran parte de los problemas del CNM tiene relación con las limitaciones presupuestales. Ingresar a esta institución es casi imposible, pues hay solo una o dos plazas por especialidad por falta de presupuesto y de espacio. El presupuesto no permite tener a más de 400 alumnos y el local no cuenta con auditorio.
A pesar de esta situación dramática el CNM viene realizando interesantes cambios. De Lucchi ha planificado la apertura de nuevas facultades, como la de Música Barroca peruana, de jazz y de música tradicional peruana. "Una de mis metas es que el CNM deje de ser una isla. Queremos sobre todo rescatar la música del Perú barroco porque para Europa en este momento somos una mina musical. Se están encontrando partituras importantísimas", añade el director.
El CNM está preparando una serie de microprogramas de televisión para generar interés por la buena música, ha abierto una oficina de imagen institucional, organiza cursos internacionales, ha publicado su primer libro, graba discos y está por abrir una página web. Logros impresionantes para una institución que recibe tan poco apoyo e interés de parte del Estado.