Por Jack Lo Lau
Dicen los pobladores de Pachacámac que los que llegan no salen, y si salen, regresan. Empezamos a indagar los motivos y tres factores son fundamentales en esta teoría. El clima, la gente y la comida. En cuanto a lo primero, todo el año hay sol radiante , los veranos son contundentes y los inviernos son refrescantes. Primer punto a favor.
Después, la gente. Todos son hospitalarios. Conversan, saludan, ayudan y hasta abren las puertas de sus casas. Otro punto a favor.
Y el último, pero no el menos importante, es la comida. Encontramos una variedad de platos en distintos restaurantes que enamoran cualquier paladar.
EL ANDAHUAYLINO
Demetrio Medina Chumbe llegó de Andahuaylas a Pachacámac y no se imaginó que su comida sería una de las más solicitadas por los vecinos y por los que están de paso. Él mismo cría sus animales: cuyes, patos, cerdos, vacas. "Yo sé que les estoy dando comida de excelente calidad a todos los que vienen a visitarme", nos comenta don Demetrio, a quien todos reconocen por el espectacular chicharrón de cerdo que sirve. A su restaurante llegan de Lima, de Cieneguilla y de todo Pachacámac. La infraestructura no es la de un cinco tenedores. Es rústica, de piedra, al mismo estilo de Andahuaylas. Pero no necesitará ni querrá usar tenedores para saborear este potaje. También es un especialista en cuy. Frito, chactado, a la parrilla, picante de cuy, al barro, como lo prefiera. El arroz con pato y los frejoles con seco son dos de sus fuertes en la mesa. No abre todos los días, solo los fines de semana y feriados. Aunque si quiere algo especial, también puede llamarlo y coordinar. "Vengan a comer a mi restaurante, que es de los pocos con sabor netamente andahuaylino", nos dijo Medina.
MI CASITA DE CAMPO
Es imposible estar de paso y no visitarlo. Willy Maza, un piurano orgulloso de sus algarrobos, te recibe, te conversa y no te deja ir. Desde que te abre el gran portón de su casa hasta su despedida, el trato es amable y familiar. "Lo que me gusta es tratar bien a las personas, que vengan acá y se sientan como en casa. Yo les preparo lo que quieran y todo lo que hago es orgánico, con insumos de la zona, pero con sabor piurano al 100%. Todo lo cocino con algarrobo. La parrilla, el horno, todo lo hago con este árbol. Acá tengo plantados mis algarrobos", nos comentó Willy, mientras mira sus caballos al fondo de su casa al lado de las cabañas que alquila, cuyos precios van desde los S/.80 hasta los S/.120 las familiares. Él tampoco abre todos los días, pues trabaja solo a pedido. Tienen que llamarlo y les ofrecerá una variedad de platos, incluidos los panes hechos en su horno de barro y toda la variedad de jugos (limón, guanábana, mango, lúcuma, naranja). "Los detalles no son cosas para olvidar. Así es que vengan a visitarme. Yo arranco la fruta y de frente va a la boca. Me llaman y yo les consigo lo que quieran", dijo Maza, quien también organiza eventos como matrimonios o cumpleaños. Cuando vaya, pídale un lechón al palo, seco de frejoles, cabrito o pachamanca, alguna de sus tantas especialidades.
LA GRANJITA FELIZ
Este lugar es amado por los niños. Además de restaurante, es una granja interactiva. Tiene cientos de animales y una huerta muy bien cuidada y orgánica. Estos son los principales atractivos de este restaurante propiedad de Pilar Gutiérrez y Alfonso Rodas, quienes surten de verduras orgánicas a los principales restaurantes limeños, como el Tanta, Rafael, el Mambrino, Astrid y Gastón y hasta el restaurante del Club Nacional, por mencionar a algunos. "Toda la comida que vendemos la sacamos de nuestro huerto. Tenemos todo lo que puedan imaginar. Hasta los pollos son nuestros", nos confiesa Pilar, a quien le puede pedir que le dé un paseo por el lugar para ver a sus ponys, burros, vacas, palomas mensajeras, codornices, periquitos, loros, cabras, ovejas, patos, conejos y más. Acá los niños son los que más se divierten, pues tienen la oportunidad de interactuar con ellos. Abre solamente los fines de semana y feriados. También se puede hacer reservas para algún evento durante la semana. Su comida es como para todos. Ensaladas, cebiche de champiñones, lomo saltado, pollo a la leña o hamburguesas y nuggets para los más pequeños.
ALLÁ VAMOS
El Andahuaylino:
Centro poblado de Picapiedras. Mz. D, lote 13. Camino a Manchay 9380-5015
Mi casita de campo:
Av. Jatosisa Mz. E, lote 11, San Fernando 231-2005 / 9700-6132
La granjita feliz:
Lote 14 Calle 8 Casa Blanca 231-1326 / 9819-3974 / 837*3743