Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
ECONOMISTAS CONSIDERAN QUE INICIATIVA NO CUMPLE OBJETIVOS DE CARRANZA

Discrepan de uso de rebaja arancelaria para frenar inflación

SNI afirma que última modificación perjudica a sectores textil y oleaginoso. Gremio crítica que iniciativa no fuera coordinada con Minag y Produce

Por Azucena León Torres

La última rebaja arancelaria para un grupo de 285 partidas de alimentos ha vuelto a enfrentar a la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Y es que según Emilio Navarro, primer vicepresidente del gremio industrial, existen sectores, como el oleaginoso y el textil, que resultarán seriamente perjudicados con esta iniciativa, que parece no haber sido coordinada con todos los miembros del Ejecutivo.

Un caso puntual que citó la SNI es la producción nacional de redes de pesca, que ha invertido en los últimos cinco años US$20 millones en procesos de modernización y ampliación de plantas. Se trata, además, de un sector considerado sensible por el Produce, que en los últimos acuerdos comerciales ha recomendado otorgarle un plazo de desgravación no menor de diez años.

Y aunque Navarro comentó que algo muy similar ocurre con la industria oleaginosa, que ha realizado inversiones para duplicar los cultivos de palma aceitera en la selva, el gremio no pudo sustentar con más ejemplos concretos cómo la reciente rebaja genera distorsiones en la industria local. "Ante esa circunstancia es posible que se dejen estos proyectos de lado para empezar a importar aceite", fue el único comentario. Asimismo, Navarro criticó que el MEF continúe efectuando rebajas arancelarias de "manera discrecional", sin coordinar con los demás ministerios involucrados (Produce y Minag), y bajo el pretexto de atenuar expectativas inflacionarias. "Si ese era su objetivo no lo cumplió", anotó. Navarro dijo que si él estuviera en el lugar del ministro Luis Carranza, ya habría presentado su renuncia.

¿HERRAMIENTA VÁLIDA?
Más allá de si la reciente rebaja arancelaria afecta la producción local (algo aún pendiente de demostrar), la pregunta que surge en la actual coyuntura es si efectivamente la rebaja arancelaria ha contribuido a moderar la inflación.

Las posiciones de los economistas están encontradas. Para Élmer Cuba, economista de Macroconsult, la iniciativa impulsada por el ministro Luis Carranza sí ha permitido aminorar el alza de alimentos. Prueba de ello es que el año pasado la inflación del Perú (3,9%) fue la más baja de la región. "Todo el mundo se vio afectado por el alza del trigo y de otros insumos, pero la inflación en nuestro país fue una de las más bajas, eso significa que las medidas que se están impulsando son las correctas y que la rebaja arancelaria ( para los alimentos) ha jugado su rol", precisó.

Sin embargo, el ex director del BCR Kurt Burneo opinó que esta no es una herramienta contra la inflación. Refirió que los únicos beneficiados con esta iniciativa son los comercializadores y no el consumidor. "Parte del problema de la inflación surge porque el consumo está creciendo más que la oferta, eso genera una fuerte presión, y eso se puede ver a través de la inflación subyacente. Además, se dice que esta contribuyó a reducir la expectativa inflacionaria pero dónde está la cifra que compruebe esa premisa", dijo.

Y aunque Jorge Chávez, de Maximixe, coincidió con parte de lo señalado por Burneo, acotó que una rebaja arancelaria por sí sola no da resultados, y que esta debe ir acompañada con otras iniciativas, como una mayor participación del Indecopi para que aliente la competencia y se logre trasladar este beneficio al consumidor.

Mientras la discusión continúa, en el MEF sí parecen estar plenamente convencidos de que al igual que el año pasado, esta nueva rebaja arancelaria contribuirá a atenuar la inflación.

DEL CONSULTOR
Aranceles e inflación*
Se rebajan aranceles por razones de eficiencia, integración al mundo y bienestar del consumidor, pero la política arancelaria no es idónea para bajar la inflación. Si hay razones fundamentales para que exista inflación, esta no se frenará bajando un arancel. Pero lo que ha motivado la reciente rebaja ha sido el sorprendente aumento en el precio internacional de los alimentos básicos. Hay, pues, en este caso un motivo excepcional para echar mano de la herramienta arancelaria.

¿Bajarán los precios por la rebaja decretada? La respuesta es que sí, pero no sabemos en qué magnitud. En todo caso, y al margen de la medida adoptada, la inflación que hoy marcha a un ritmo de 4,82% anual se elevará seguramente por encima del 5% a inicios de abril para luego estabilizarse y empezar a descender gradualmente. Si ese es el patrón de la evolución que el MEF espera, quizá el motivo de la rebaja sea tratar de evitar el nerviosismo que seguramente se presentaría en abril y durante todo mayo. Se trata, por tanto, de una medida excepcional para atacar expectativas erróneas, lineales y simplistas de que la inflación seguirá su marcha ascendente. Hace bien el MEF en salir al paso de tal peligro, aunque sea con la primera arma que encontró disponible.
* Roberto Abusada Salah. Economista

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook