El oriente y sus atractivos
Por César Sarria
Iquitos es como una isla a la que solo se puede llegar por el aire. Una ciudad atravesada por ríos afluentes del Amazonas que marcan su mapa como cicatrices imborrables. El calor convierte a sus pobladores en extrovertidos y simpáticos personajes que tienen la sonrisa a flor de piel.
Existe una infinidad de razones para quedarse en la ciudad de Iquitos más tiempo del calculado. Sin embargo, el Amazonas hipnotiza a todos los que lo miran directamente y una especie de trance domina la voluntad y obliga a más de uno a internarse en sus profundidades y sus riberas.
Basta con viajar 15 minutos en un taxi para llegar desde el aeropuerto de Iquitos al puerto Bellavista-Nanay. Allí los deslizadores nos esperan para internarnos en el corazón de la selva, en donde se ubica una serie de 'lodges' (albergues) ecológicos que armonizan con el entorno. Uno de ellos es el Amazon Rainforest Lodge, ubicado a orillas del río Momón, un afluente de gran Amazonas. Como muchos otros, este albergue ecológico ofrece una experiencia natural y sensorial muy difícil de repetir en cualquier otra parte del mundo.
Los ríos han creado un ecosistema particular en el que la vida es la principal característica. Con algo de suerte, grandes mamíferos, coloridas aves, jurásicos reptiles, gigantescos insectos, altísimos árboles y bellas flores se pueden observar durante los 45 minutos de recorrido por el río Momón, antes de llegar al 'lodge'.
MUCHO POR HACER
Una vez allá, nos instalamos en uno de los 22 búngalos familiares que posee el albergue e inmediatamente empezamos las actividades propuestas para esta aventura. Mientras recorremos el camino hacia el búngalo, el reflejo celeste de la piscina, con tobogán incluido, nos llama la atención. Tendremos tiempo para refrescarnos allí en algún momento.
Luego de familiarizarnos con las instalaciones y sus curiosos habitantes (un tapir bebe, un tigrillo, tres guacamayos, dos tucanes, varios monos y otros animales que nunca habíamos visto antes) regresamos a los deslizadores que nos trasladarán al novedoso criadero de pirañas, ubicado a pocos minutos de distancia. Una vez allí, 'pescamos' algunas de estas temibles criaturas usando como anzuelo la carne de res. Sin duda, una experiencia novedosa.
De regreso, la parada en el territorio de los yahuas, unos nativos que habitan esos lares desde hace cientos de años, es obligatoria. Al vernos llegar, se apuran en ponerse sus atuendos tradicionales, hablarnos en su idioma y vendernos sus recuerdos. Un acercamiento --algo artificial-- a una cultura milenaria y aislada. Regresamos y una lluvia, torrencialmente inusual para nuestros ojos limeños, nos recuerda que estamos en el imponente Amazonas.
Una vez en el 'lodge' comemos y nos preparamos para el día siguiente, que será particularmente atareado.
CRIADERO ECOLÓGICO
La noche pasó tranquilamente. La energía eléctrica, provista durante el día por el sol radiante de la selva y que sirvió para que veamos televisión hasta las 12 de la noche, se cortó de improviso, permitiéndonos arrullarnos con los hermosos sonidos de la selva. Pocas veces pudimos dormir tan profundamente en la ciudad.
La primera parada del día siguiente fue el serpentario. Un albergue flotante en pleno Amazonas en donde viven varios de los reptiles y las aves más alucinantes de esta parte del mundo. Es aquí donde la popular y mediática anaconda aparece y deja boquiabiertos a cuanto turista la toca. Otras serpientes, tortugas nativas, monos y aves también aparecen en la escena. Sin embargo, una vez guardada la anaconda, quien se roba el show es una simpática perezosa (que engalana nuestra portada), que se traslada muy lentamente de una rama a otra.
El siguiente punto obligado es el mariposario Pilpintuwasi, ubicado en el mismo río Momón. Aquí los visitantes pueden observar casi 50 especies distintas de coloridas mariposas oriundas de la zona y, además, conocer de cerca el proceso de metamorfosis que atraviesan. Los niños son los que más disfrutan esta visita. En este albergue también es posible darle de comer a un tapir, observar cómo toma leche un oso hormiguero y, con algo de suerte, sorprender al manatí cuando sale a respirar a la superficie del estanque donde vive.
El último punto a visitar está a dos horas de distancia por el Amazonas. Se lo conoce como la isla de los monos y, como su nombre los indica, es el refugio de seis especies distintas de primates que, acostumbrados a la presencia del hombre, se acercan a los visitantes sin ningún temor.
Otra vez el día nos quedó corto y mañana debemos regresar a Iquitos cansados, pero renovados. La principal conclusión que sacamos inmediatamente es que los libros de ciencias naturales, historia y cultura peruana fueron escritos aquí, a orillas del Amazonas.
ME RÍO DE TODOS
4 Con su superficie de 6.800 kilómetros, el Amazonas es el río más largo y caudaloso del mundo. Supera al Nilo en más de 100 kilómetros y atraviesa el Perú, Colombia y Brasil.
4 El aire de todo el planeta se purifica en la inmensa jungla que vive en el Amazonas. Además, se cuentan en la selva más de 4.000 especies de mariposas, más de 3.000 de peces, 1.700 de aves y el 20% de las especies de primates del planeta.
4 El Amazonas es la principal fuente de vida de la selva peruana, en especial de la ciudad de Iquitos.
4 En esta ciudad, a orillas del Amazonas y sus afluentes, existe una amplia variedad de 'lodges', cuyos servicios van desde el 100% ecológico (sin energía eléctrica) al de lujo, pasando por los familiares.
4 Estos tienen el servicio todo incluido. Es decir, las comidas, las excursiones, los guías y los traslados.
TRADICIÓN MILENARIA
El crecimiento de las ciudades ha obligado a las etnias amazónicas, dueñas ancestrales de sus tierras, a reducirse a su mínima expresión. Hoy son pequeñas tribus occidentalizadas y solo expresan sus tradiciones cuando un grupo de turistas está por arribar. Los yahuas, los jíbaros y los boras habitan las riberas del río Momón y son parte, al igual que su vestimenta, sus bailes y sus tradiciones, de los circuitos turísticos establecidos. Al terminar la visita turística ofrecen recuerdos típicos, una actividad que los ayuda a sobrevivir.
ALLÁ VAMOS
Cómo llegar: Por avión, en vuelos directos que tardan una hora y media en LAN Perú, Aerocóndor y Star Perú.
Hospedaje: Amazon Rainforest Lodge 266-3388 (Lima), (065) 24-1628 y (065) 23-3100 (Iquitos)
Precio: US$ 80 por persona por noche
Tours: Mariposario Pilpintuwasi (065) 23-2665, criadero de pirañas, la isla de los monos, serpentario, las tribus de los yahuas, los boras y los jíbaros están incluidos en el precio del hospedaje.