Por León Trahtemberg Educador
El 22 de febrero el ministro José Antonio Chang presentó, en Palacio de Gobierno, la política magisterial del 2007 al 2011. Chang informó que, tanto en la evaluación censal prevista para los 264.166 profesores que ejercen en la educación pública en todo el país (aunque solo asistieron 174.491), como para la evaluación de entrada para los 35.345 profesores que se capacitaron en el 2007, se usó una escala del 0 al 3 para medir sus niveles de competencia académica, donde 0 y 1 son insuficientes, 2 es aceptable y 3 es suficiente. De la prueba censal sabemos que 85,7% no era capaz de realizar cálculos aritméticos simples y reproducir procedimientos rutinarios cortos, que son tareas muy elementales de matemática. Pese a ello, muchos enseñan matemática. Asimismo, que 48,5% de profesores no comprende bien lo que lee, pese a que enseñan lectura y comunicación a sus alumnos.
Tomada la prueba de salida a los 35.345 docentes capacitados (13,4% del total) con 220 horas en 26 universidades, y evaluándolos con los mismos niveles de suficiencia académica 0, 1, 2 y 3, se obtuvo en matemáticas 21,53%, 42,13%, 25,38% y 10,97%, respectivamente; y en lenguaje-comunicación 18,88 %, 14,64%, 28,18 % y 30,31%, respectivamente. Es decir, en esa muestra se redujo el porcentaje de maestros incompetentes en matemáticas del 86% a 64% (7.800 profesores) y en lenguaje-comunicación del 47,5% a 33,5% (5.000 profesores).
¿Qué significa todo eso? 1). Son 230 mil maestros los que no han sido capacitados aún, y de los 35.345 capacitados solo dos tercios son competentes para enseñar lenguaje y un tercio es competente para enseñar matemáticas. Así, en el 2008 habrá millones de alumnos en manos de 220 mil maestros comprobadamente incompetentes para enseñar matemáticas y 123 mil maestros comprobadamente incompetentes para enseñar lenguaje y comunicaciones. Son millones de alumnos condenados al fracaso.
2). Aun si la muy cuestionada fórmula de capacitación utilizada fuera sobresaliente, en el 2007 se habrán capacitado 35.345 docentes y el 2008 otros 74.589 docentes. Quiere decir que de los 264.166 maestros de la escuela pública, arrancarán el año escolar 2008 al menos 230 mil sin capacitación alguna, y en el 2009 quedarán aún 156 mil sin capacitación alguna. A ello hay que agregar que dos tercios de los capacitados en matemáticas y un tercio de los capacitados en lenguaje siguen siendo incompetentes después de la capacitación. A este ritmo, en el 2011 seguiremos con millones de alumnos que cada año son puestos en manos de maestros comprobadamente incompetentes para enseñarles matemáticas y lenguaje-comunicación.
3) Con este modelo, los resultados del mejoramiento del desem-peño de los alumnos al final del quinquenio aprista, si se miden con corrección, serán escasos comparados con la tarea y desafíos pendientes, no muy diferentes a los del inicio. Sería otro quinquenio perdido para mejorar sustancialmente el aprendizaje de millones de alumnos.
Urge que el Gobierno sea más audaz, imaginativo, innovador para producir un 'shock' de capacitación que en tres años garantice que todos los alumnos del Perú estén en manos de profesores que, al menos, puedan enseñar matemática y comunicación al nivel más básico. Es imperativo que el Ministerio de Educación presente al debate público no solo un plan para elevar el nivel de los postulantes a ser contratados y nombrados, sino también, y especialmente, el de los maestros nombrados que ya ejercen en la escuela pública.