Por Iván Herrera Orsi
Parecía un río, o mejor, un estanque en el que se reflejaba el brillo del sol, pero era la carretera. Un tramo de la carretera que une la Panamericana Sur con Pucusana. Ayer, a las 4:30 de la mañana, el desborde del río Parca --un brazo del río Chilca-- lo dejó inundado y cerrado al tránsito durante todo el día. Los vehículos se veían obligados a desviarse por una pista afirmada que atravesaba terrenos privados, en su camino a la playa.
Era la segunda vez en este verano que la vía se inundaba. El 22 de febrero también quedó sumergida a lo largo de un kilómetro, como ahora. Sin embargo, en esta ocasión la inundación alcanzó mayor altura. En ello coincidían el alcalde y el comisario del distrito, Juan José Cuya y José Espinoza, respectivamente. A eso de la una de la tarde, unos hombres se metieron al charco, quizá para refrescarse. Daba la impresión de que el agua les llegaba hasta la cadera.
El desborde no dejó daños personales, pero afectó unas 15 viviendas en un sector dedicado a la crianza de caracoles, confirmó el comisario. No eran daños graves. "El agua no pasaba de los diez centímetros", aseguró el oficial, quien estuvo en la zona desde la madrugada.
Para las autoridades, el problema se concentró en la pista. Recién a las tres de la tarde comenzaron las labores para desaguar la carretera. La Municipalidad de Lima llevó hasta el lugar cinco motobombas y un cargador frontal. Al cierre de esta nota, José Fernández, subgerente de Defensa Civil del concejo limeño, calculaba que se iba a trabajar toda la noche. Agregó que sería necesario derribar el muro de un predio ubicado en la zona para poder arrojar las descargas en un terreno vacío.
El río Parca es uno de los torrentes que están secos la mayor parte del año. Se activan cuando las lluvias aumentan. El alcalde de Pucusana explicó que la emergencia se originó en el vecino distrito de Chilca, en la provincia de Cañete. El torrente se desbordó porque el cauce estaba bloqueado por sedimentos y basura.
¿Si ya se había producido una inundación en febrero, por qué no se tomaron previsiones? Esa es la pregunta pendiente. James Atkins, jefe regional del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), reitera que los alcaldes tienen la responsabilidad de mantener limpios los cauces. "No limpiaron nada", se quejó el comisario de Pucusana.
SEPA MÁS
4El sábado en la noche bajó un huaico por la quebrada Cruz del Hueso, ubicada a la altura del kilómetro 47 de la Panamericana Sur, en San Bartolo.
4El lodo discurrió por unos ductos que pasan por debajo de la pista, motivo por el cual la carretera no se vio afectada.
4La Empresa Municipal de Administración de Peajes (Emape) intervino con un cargador frontal para limpiar el cauce.
4El alcalde de San Bartolo, Jorge Barthelmess, confirmó que no hubo víctimas, pero advirtió que el huaico estuvo a punto de rebasar la capacidad de las tuberías. Si esto hubiera ocurrido, la Panamericana Sur hubiera quedado bloqueada, dijo.