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Informe UN PECULIAR ESTILO

El 'Rojo' Ken: un alcalde exitoso y controvertido

El burgomaestre de Londres tiene una trayectoria singular. Insulta a George W. Bush y pacta con Hugo Chávez mientras transforma su ciudad

Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal

BRUSELAS. Ken Livingstone (63 años), alcalde de Londres desde el año 2000, vuelve a presentarse este 1 de mayo en las elecciones municipales y de imponerse a su rival conservador, Boris Johnson, podría pasar a la historia como el hombre que gobernó la ciudad más populosa de Europa por 12 años consecutivos. El 'Rojo' Ken, como fue apodado por pertenecer al ala más izquierdista del laborismo británico, llega a la contienda electoral respaldado por su obra de burgomaestre pero considerablemente debilitado por la impopularidad de su partido. Pero a cuarenta días de la cita con las ánforas todavía es mucho lo que este político provocador y polémico podría sacarse de las mangas.

Livingstone dejó ya más de una vez boquiabiertos a los británicos. En noviembre del 2003, en vísperas de la visita oficial de George W. Bush al Reino Unido, calificó al presidente estadounidense como un dirigente corrupto y lo consideró como la amenaza más grande para la vida que el planeta jamás haya conocido. A Ariel Sharon, el ex primer ministro israelí hoy en estado de coma, lo tildó, en marzo del 2005, de criminal de guerra y lo acusó de organizar el terror por su respuesta violenta a la Intifada.

El mes anterior, en febrero del 2005, el lenguaraz burgomaestre comparó a un periodista agobiante con un guardián de un campo de concentración. El incidente se convirtió en escándalo porque el reportero resultó ser judío. Livingstone se negó a disculparse y adujo que el periodista era empleado de un grupo de medios que antaño había incurrido en apología del fascismo y que en el presente seguía supurando ideas de extrema derecha. Un año más tarde el 'Rojo' Ken fue condenado a un cese de cuatro semanas en sus funciones por su conducta. Tras apelar, un tribunal superior anuló la sentencia y finalmente Livingstone ofreció disculpas a la comunidad judía por toda ofensa que le hubiera infligido.

Pero al alcalde de Londres no solo se hizo célebre por sus exabruptos. En julio del 2005 después de los mortíferos atentados perpetrados en la capital británica, cuando muchos se esperaban una reacción impertinente del burgomaestre, Livingstone sorprendió con un pronunciamiento que conmovió hasta las lágrimas a los británicos y al resto del mundo: "Me quiero dirigir a aquellos que hoy fueron a Londres a matar. Sé que a ustedes no les asusta perder la vida por matar a otros, por eso son tan peligrosos. Pero sé que ustedes temen fracasar en su objetivo de destruir nuestra sociedad libre y puedo mostrarles por qué fracasarán. En los próximos días, observen nuestros aeropuertos, puertos y estaciones de tren y verán que, incluso después de su ataque cobarde, mucha gente del resto de Gran Bretaña y del mundo entero llegará a Londres para hacerse londinense y realizar sus sueños. Toda esta gente elige Londres porque vienen a ser libres () No importa cuánta gente maten, no podrán detener a esta gente que sigue llegando a nuestra ciudad, en donde la libertad es grande y la gente puede vivir en armonía. Hagan lo que hagan, ustedes fracasarán".

LABOR DE ALCALDE
En vísperas de las elecciones, con ocho años como alcalde y más de una década en otras funciones edilicias, Ken Livingstone es querido por un amplio margen de los londinenses. Y no precisamente por sus declaraciones polémicas, que incluso sus adeptos consideran como los excesos de un hombre demasiado talentoso como para limitarse a la política local.

"Ken ha transformado Londres. Nos ha convertido en sede de los Juegos Olímpicos del 2012, ha traído prosperidad y ha reducido el crimen, las congestiones y la contaminación en la ciudad. Es difícil recordar cuán deprimida y tímida lucía Londres antes de su labor. Ahora le estamos quitando a Nueva York el título de capital de los negocios, la moda y la música".

Con frases como estas un importante porcentaje de los londinenses resume el trabajo de su alcalde y está decidido a reelegirlo. Son estos electores quienes le agradecen haber librado el centro de Londres del tráfico endiablado y la contaminación gracias a la introducción de un costoso peaje urbano. En febrero último Livingstone anunció que iría aún más lejos: si se mantiene en la alcaldía el peaje para circular en el centro pasará de 8 libras a 25 (es decir de 10 a 33 euros). Con este aumento el burgomaestre quiere llevar a un extremo su consigna de 'quien contamina paga', pues al mismo tiempo planea eliminar la tasa de circulación a los vehículos menos contaminantes.

En paralelo y, en parte con el dinero obtenido por el peaje, Livingstone ha reformado profundamente el paisaje vial del centro de Londres. Hoy mucho más citadinos toman el autobús, el metro e incluso se suben a una bicicleta para desplazarse. Sin embargo, un importante número de londinenses considera todavía insuficiente el incremento de unidades de transporte público y maldice al alcalde que los obliga a dejar el auto en la cochera y a viajar como sardinas en las horas punta.

Un logro que muy pocos se atreven a cuestionarle al 'Rojo' Ken es la disminución de la criminalidad en Londres, obtenida gracias al aumento de efectivos policiales a razón de mil por año. Livingstone puede jactarse también de la reducción de los crímenes racistas: mientras que en el resto de Gran Bretaña aumentaron en un 12%, en Londres cayeron en un 14%, y ello pese a las tensiones que se cultivan en una metrópoli de más de 8 millones de habitantes, de los cuales más de un tercio son de procedencia extranjera.

Increíble pero cierto
Desde agosto del año pasado el Gobierno de Venezuela subvenciona el transporte público londinense en virtud de un acuerdo que Ken Livingstone y Hugo Chávez suscribieron en febrero del 2007. Como resultado del acuerdo, 250.000 habitantes de Londres (discapacitados, desempleados crónicos y personas con escasos ingresos) viajan hoy en los autobuses urbanos de la capital a mitad de precio. Aunque a cambio del crudo barato Londres deberá brindar asistencia técnica en gestión municipal a Caracas, son muchos los que han criticado duramente la ocurrencia de los dos líderes políticos.

Los más indignados consideraron como una vergüenza que los beneficios del petróleo venezolano se destinaran a una de las ciudades más ricas del mundo, mientras un gran porcentaje de la población del país sudamericano vive inmerso en la pobreza extrema.

En algunas semanas se sabrá si los excesos y las excentricidades castigarán a Livingstone en las urnas o si, pese al desgaste de labor, la obra del controvertido alcalde, con ínfulas de primer ministro, se verá premiada con un tercer mandato.

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