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ALIMENTACIÓN Más sal, más sed

¿Qué está comiendo su hijo?

UNA INVESTIGACIÓN DESTACA LA RELACIÓN ENTRE EL EXCESIVO CONSUMO DE SAL, BEBIDAS AZUCARADAS Y EL AUMENTO DE PESO

Lamentablemente, cuando los años comienzan a importar y pesar recién nos preocupamos por lo que comemos y hasta nos detenemos a leer las etiquetas nutricionales de los productos con detenimiento y frunciendo el ceño. ¿Pero qué pasa con nuestros hijos? ¿Qué están comiendo y cómo pagarán sus excesos alimenticios en el futuro? Una investigación publicada en la revista estadounidense "Hypertension" señala que los niños que consumen menos sal y toman menos refrescos endulzados reducen su riesgo de desarrollar obesidad, presión arterial elevada o sufrir de un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular en el futuro. Deducimos que el resto de niños, los que consumen sal en exceso y bebidas endulzadas deben cambiar sus hábitos alimenticios.

Pero si creía que la sal se encuentra solo en alimentos salados, está equivocado. Por ejemplo, una investigación sobre cereales realizada por la Red Peruana de Alimentación y Nutrición en setiembre del 2006 determinó que 11 de los 30 productos analizados tenían alto contenido de sodio. Además, como indica la nutricionista Faviola Jiménez, directora de dicha institución, la sal también se encuentra en alimentos procesados como conservas, encurtidos o alimentos deshidratados y en aditivos. "La sal también está en el queso, el pan, carnes y pescados ahumados, curados y en salmuera, aceitunas, etc. Y los alimentos que tienen menos sal son las frutas y verduras en general, que a su vez contienen más potasio, que reduce en parte el excedente de sodio", destaca la nutricionista Mariana Hermoza.

Usted debe aprender a identificar la presencia de la sal (como sodio, cloruro de sodio o glutamato monosódico) en los alimentos.

MÁS SALUD
La sal no es dañina, sino su exceso, ya que hace sentir más sed y, en algunos casos (como el de los niños), buscará calmarla con refrescos dulces. De ahí que la investigación a la que hacemos mención al inicio de esta nota (hecha en Londres) señale que si los niños reducen el consumo de sal a la mitad, tomarán dos refrescos menos por semana y consumirán 250 calorías menos semanalmente.

Cambio de hábito
4No premie al niño con dulces o comida.
4Siempre tenga en casa frutas o verduras para sus hijos.
4Enséñele a sus hijos a tomar agua en vez de refrescos.
4Haga deporte con sus hijos.
4Cambie las frituras, postres y pasteles por frutas y verduras.
4Las bebidas gaseosas contienen carbohidratos (azúcar), colorantes, cafeína y pueden brindar un gran aporte calórico, incrementando rápidamente el peso en los niños sin tener los suficientes nutrientes. Además, favorecen la producción de caries

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