Por Luis Silva Nole
La estadística no miente. Al parecer, el desenfreno en los campamentos que se suelen realizar en las playas del litoral limeño durante Semana Santa va en aumento.
Anoche, al término de los días festivos, la Policía Nacional sumó 243 rescates de bañistas desde el último miércoles, la mayoría de ellos causados por el exceso en el consumo de alcohol por parte de los propios bañistas, en su mayoría jóvenes.
Esta cifra es muy superior a la registrada durante la Semana Santa del año pasado, en la que la Unidad de Salvataje PNP realizó 175 intervenciones, según indicó el mayor Alfredo Morante, jefe de operaciones de esa división policial.
"Lamentablemente, a pesar de las muchas advertencias, en la mayoría de rescates descubrimos que los bañistas en emergencia están en estado etílico", refirió Morante.
Una persona se ahogó en Semana Santa. Percy Delgado Medina, también en presunto estado de ebriedad, perdió la vida el viernes en las aguas de la playa La Ensenada (km 78 de la Panamericana Sur). Con él suman siete las víctimas por ahogamiento en la temporada de verano en las playas limeñas. La PNP ha registrado 2.576 rescates a lo largo de los 220 km de costa que separan Ancón de Cerro Azul durante el verano.
De otro lado, Armando Molina, asesor de la Empresa Municipal de Administración de Peajes, informó que desde el último miércoles pasaron 90 mil vehículos rumbo a las playas del sur, de los cuales ayer retornaron cerca de 50 mil.
Fuera de Lima, el feriado largo dejó un halo de tragedia en las carreteras. El sábado, el vuelco de una combi a un abismo en la vía que conduce a San Pedro de Casta, en Huarochirí, causó la muerte de dos personas y dejó heridas a otras diez. Y ayer, en el distrito de Casma, en Áncash, el choque frontal de un ómnibus interprovincial con un mototaxi dejó el lamentable saldo de un muerto y un herido.