Por Fernando Vivas
Cuando apareció Retro en mi menú de cable, pensé, como varios incautos, que era un canal de antología. Bastaron pocas zapeadas para darme cuenta de que no lo era.
Y no podía serlo, pues una condición para tener un 'look' bien retro es envejecer bien rápido. Y lo que bien rápido envejece es porque se concibió con destellos de originalidad que sus autores creían trascendentes, pero que eran la marca indeleble de la ingenuidad e inocencia que los hizo populares en su época. Por eso los vemos con cariño.
Por el contrario, la antología suele privilegiar lo grande a secas, lo que descuella para siempre, lo que planea por encima de su tiempo y enrumba vuelo hacia la inmortalidad.
En materia cinemera Retro sí se rige por criterios más netamente antológicos. Para este mes, por ejemplo, se anuncia un ciclo de monstruos de la Universal que es, dentro de la fantasmagoría hollywoodense, lo mejor que se puede traer a colación. Y no programarán las secuelas misias, sino los mismísimos y fundadores "Drácula", "Frankenstein", "La momia", "El hombre invisible" y "El monstruo de la laguna negra". Y, como estamos en una región con sus imágenes propias, habrá una retrospectiva de Carlos Hugo Christensen, director argentino nunca bien ponderado.
En cambio, en su menú de series televisivas, que es el grueso de Retro, sí brillan esos criterios que alteran lo meramente antológico. Una serie como "Kojak" no abrió caminos que antes de ella estuvieran cerrados al policial, ¿pero cómo no ver con nostalgia la calva de Telly Savalas? Y no me digan que "El auto fantástico" era un hito de imaginación tecnológica porque era pura 'naiveté'. Aunque, claro, de "Columbo" y, sobre todo, de "Miami Vice" sí se puede decir que exceden a sus temporadas.
Antología o lista caprichosa, dulce nostalgia o chirriante kitsch, Retro funde íconos e hitos de distintas décadas creando un mundo atemporal en medio del cable, un espacio para que juegue la memoria. Y la verdad es que, ante tanta reiteración en decenas de canales, uno solo dedicado a vejeces es muy poco.