Por Enrique Planas
Luis Peirano ha venido montando esta obra de teatro muchos años en su cabeza. Desde cuando "Al pie del Támesis" era solo una idea de Mario Vargas Llosa, reservada para él como el estreno mundial de su nueva puesta. "Si bien suele ser frecuente que los directores de teatro pasen mucho tiempo rumiando un texto teatral antes de empezarlo a ensayar con los actores, no sucede lo mismo con la simple idea inicial de una obra", aclara el prestigioso director. En efecto, de buenas ideas está plagado el medio teatral, pero es solo el inspirado trabajo de plasmarlas en el papel lo que convierte la buena idea en material de trabajo.
Y vaya que le costó al autor de "La Casa Verde" plantear las situaciones de la escena, situar a los personajes en un lugar determinado, y desplegar y resolver los conflictos de la obra. Siete años antes, el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante le había contado su encuentro con el poeta venezolano Esdras Parra, a quien conocía hacía décadas como empeñoso periodista cultural y delicado trabajador de la palabra. Lo cierto es que, al verlo después de tanto tiempo, descubrió que poco quedaba del Parra original. Su lugar lo había ocupado una mujer homónima, más decidida, enfática y resuelta que el hombre que fue originalmente. Han pasado años desde ese encuentro, y Vargas Llosa por fin entregó el texto que este sábado se llevará a escena en el Teatro Británico. Es la historia de dos amigos miraflorinos que se encuentran en el londinense hotel Savoy para revelarse misterios que estuvieron guardados durante décadas.
Por cierto, es un montaje difícil, de un solo acto, con solo dos actores (los excepcionales Alberto Ísola y Bertha Pancorvo) desplazándose en permanente diálogo sin más acciones físicas que las marcadas por una larga conversación de la cual, poco a poco, se irán liberando secretos y fantasmas. Sin duda, una obra profundamente psicológica, sobre sentimientos y fantasías ligados a la identidad sexual, generalmente reprimidos por el común de las personas. Guardad celosamente este secreto.