LONDRES [El Comercio/ Agencias]. El estreno internacional en Gran Bretaña de Carla Bruni como primera dama de Francia sedujo a una parte de la prensa británica, que saludó su estilo 'chic', y provocó ironías en la otra, que se felicitó de que "esta vez no olvidara su ropa", en alusión a la próxima venta de una foto suya desnuda.
Las fotos de la nueva esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, aparecen en las primeras planas de todos los diarios, que comentan su atuendo elegante y recatado, compuesto por un abrigo gris de la casa Christian Dior, apretado a la cintura y con el cuello cerrado, y un tocado del mismo tono.
Algunos hasta compararon a la ex modelo y cantante italiana con Jackie Kennedy, mientras otros evocan incluso a la princesa Diana.
El "Daily Express" resumió así la ofensiva de seducción: "Gran Bretaña bajo el encanto de madame Sarkozy". El "Daily Mail" no evitó comparar el discreto sombrero llevado por Bruni al que usó Camilla Parker-Bowles, la esposa del príncipe Carlos, "que parecía como si un faisán se hubiera estrellado en su cabeza".
El diario "The Guardian" destacó los zapatos planos utilizados por Bruni a su llegada a Londres y al Castillo de Windsor, donde fue recibida por la reina Isabel II, con todo el protocolo y fasto de la corte británica. Esos zapatos llamaron "la atención sobre la estatura de su esposo, y sobre el hecho de que los tacones de él sí eran altos, casi tanto como los de la reina", escribió el periódico, señalando que superaban los tres centímetros que es el límite para el calzado masculino.
En "The Independent", el columnista Simon Carr comentó también la talla de Sarkozy: "Nos dijeron que nos pusiéramos de pie. Y si no, ¿cómo lo íbamos a ver? Es muy pequeño el presidente de Francia", dice Carr, que opina que se parece al cantante francés Charles Aznavour.
ASUNTOS DE FONDO
Pese a tanto revuelo, el presidente francés se esforzaba por abordar temas más sustanciales durante su visita a Gran Bretaña, en la que prometió, junto al primer ministro Gordon Brown, una nueva era de hermandad franco-británica. Sarkozy busca que Brown apruebe un acuerdo para el desarrollo común de centrales nucleares. Asimismo, ambos exigieron una mayor transparencia a los mercados financieros.