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LA REUNIÓN DE LA SIP Y LOS REZAGOS DEL CONFLICTO

Consejos fraternales de Chávez

"El Tiempo" de Colombia. Editorial

No son fáciles de entender los cambios de tono y actitud del Gobierno Venezolano en relación con Colombia. El domingo pasado, el hoy conciliador canciller de ese país, Nicolás Maduro, le dijo a "El País" de Cali que "Venezuela no ha irrespetado a Uribe". Afirmación que no deja de asombrar a los miles de colombianos que han escuchado a Hugo Chávez calificar al presidente Uribe de "indigno", "desleal" y "mafioso", entre otros epítetos de similar calibre.

Y el martes pasado, el mandatario venezolano invitó a almorzar a su despacho a 23 periodistas extranjeros, entre ellos --significativamente-- al editor político de "El Tiempo", para una inusual conferencia de prensa, que fue transmitida en directo por el canal bolivariano Telesur. Durante casi cuatro horas, el presidente Chávez habló de distintos temas internacionales, pero, sobre todo, de Colombia (relaciones con Uribe, las FARC, computadora de 'Reyes', Ingrid, crisis con Ecuador, etc.).

Sorprendió no solo la invitación en sí, pues es la primera vez en 9 años de gobierno que Chávez tiene un gesto parecido con la prensa internacional, sino el tono mesurado y amable con el que se refirió al presidente colombiano. Reflejo de su imprevisible personalidad, seguramente, pero también de la nueva actitud conciliatoria que ha observado con Colombia desde la cumbre de Santo Domingo.

En todo caso, más allá de su tono desabrochado y amable, en dicha reunión no faltaron los pullazos ni las amenazas veladas. Chávez aludió más de diez veces al ministro de Defensa colombiano como un "agente de la guerra", conminó a Uribe a destituirlo y le advirtió que no usara más los datos de la computadora de 'Raúl Reyes', so pena de revivir el conflicto. También le aconsejó controlar más a sus ministros y altos funcionarios y llegó a sugerirle que sacara una declaración para desmentir vínculos de Venezuela y Ecuador con las FARC.

Decirle a un mandatario vecino qué hacer y cómo gobernar puede interpretarse como una indebida intromisión en los asuntos internos de otro país. Pero en aras de la hermandad binacional, habría que tomar estas salidas del locuaz presidente Chávez como consejos fraternales.

Por otra parte, se ha comentado en Caracas que la invitación de ayer a los corresponsales extranjeros también tiene que ver con la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se inicia hoy en la capital venezolana. Como se sabe, esta agremiación ha sido crítica de Chávez, quien ha organizado un encuentro internacional paralelo con periodistas simpatizantes de su gobierno, al tiempo que se han anunciado manifestaciones chavistas contra la presencia de la SIP.

El almuerzo, en días pasados, con los periodistas extranjeros se supone contribuye a proyectar en estos momentos la imagen de un mandatario tolerante y amplio con la prensa. Es que el coronel no da puntada sin dedal.

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