WASHINGTON [El Comercio/Agencias]. Hace 21 años, la pequeña Emily Hawung decidió escribir un mensaje y lanzarlo al mar dentro de una botella, como parte de un proyecto científico de su escuela primaria.
Nunca pensó que su carta, cuyo recorrido empezó frente a las costas del estado de Washington, terminaría en Alaska y que el receptor del mensaje lograría ubicarla dos décadas después.
Merle Brendell, cazador de osos y gerente de una empresa de tratamiento de agua, halló la botella a finales del año pasado, con la ayuda de su perro, en la pequeña localidad de Laguna Nelson, una aldea de pescadores del oeste de Alaska.
La botella flotó alrededor de 2 mil kilómetros en el Océano Pacífico .
El mensaje, escrito por la estudiante Emily Hawung, simplemente decía: "Esta carta es parte de nuestro proyecto de ciencias para estudiar los océanos y tierras distantes. Por favor, envíe la fecha y el lugar donde se encuentra la botella junto con su dirección. Le enviaré mi fotografía y le diré cuándo y dónde fue puesta la botella en el océano. Su amiga: Emily Hwaung".
Pero encontrar a la estudiante no fue fácil para Brandell, quien después de una larga investigación descubrió que la niña se llama ahora Emily Shih, tiene 30 años y es una contadora que vive en Seattle (Washington).
Por supuesto, a Emily le costó creer. "Ni siquiera me acuerdo del proyecto. Fue hace tanto tiempo", señaló, según el portal en Internet citynews.com.