El parlamentario fujimorista Ricardo Pando anunció ayer que se va a defender a capa y espada, como anticipó su colega Carlos Raffo, pero si el pleno del Congreso decide desaforarlo, asumirá el castigo y afrontará el proceso judicial que le corresponda.
El miércoles pasado la Comisión Permanente del Congreso aprobó acusar a Pando por haber contratado en su despacho a una trabajadora que nunca fue a laborar, pero a la que se le pagaba puntualmente.
Según el parlamentario, su error fue solo administrativo, pues asegura que él no se benefició económicamente del hecho (quien lo hizo fue un allegado que era el que cobraba el sueldo de la trabajadora fantasma).
Mañana una comisión especial redactará la acusación por el delito de falsedad genérica que se presentará ante el pleno del Congreso el próximo jueves. El informe que presenten será sometido a votación y de ser aprobado significaría que Pando pierde su inmunidad parlamentaria y se le iniciará un proceso judicial.
"Voy a ser respetuoso de lo que el Congreso determine. Si decide que esta acusación procede, voy a tomarlo como tal. Es lo que he manifestado siempre y lo mantendré hasta el final", sostuvo ayer el parlamentario.
Ante un caso similar, y luego de ser desaforada por sus colegas, la representante aprista Tula Benites afirmó que acudiría a tribunales internacionales. Pando, sin embargo, se guardó de lanzar advertencias similares.
"No voy a ir a instancias internacionales si me es desfavorable la decisión del Parlamento, es algo que no considero. Si procede esta acusación tengo entendido que se levantará el fuero y luego se presentará un juicio", indicó Pando.
El congresista sigue confiando en que el pleno del Congreso decida no desaforarlo y basa su esperanza en que en la Comisión Permanente solo se aprobó la denuncia por un voto de diferencia. También espera que el Poder Legislativo actúe con total objetividad e instó a sus colegas a que emitan un voto a conciencia con respecto a su caso.