NO CONVIENE GENERAR UNA COMPETENCIA DE PODERES, SINO UN JUEGO DE LIDERAZGO. LA PERSUASIÓN DEBE PRIMAR SOBRE LA PROHIBICIÓN
Cuando los padres se resisten a aceptar que sus hijos adolescentes tienen sus propios intereses, visiones del mundo y preocupaciones, que se identifican más con sus amigos que con su familia, y fruto de ello se producen constantes discusiones y pleitos en casa, el adolescente se va llenando de rebeldía, y esta se convierte en la característica principal de su comportamiento ante sus progenitores, porque asume una actitud defensiva con ellos.
Para evitar o reducir la rebeldía, el especialista en coaching Óscar Osorio opina que el tema no debe enfocarse como una lucha de poderes, sino como un juego de liderazgos: se acepta bien la fuerza de la palabra, la persuasión, las ideas, pero hay que tener ciertas reglas básicas que todos respeten.
PROBAR DROGAS
El uso de drogas es tanto una vía de escape como un deseo de explorar, propio de esta edad. Al respecto, el psicólogo Sandro Macassi recomienda conversar con los hijos sobre este tema y "asociar las drogas al tema de cómo hace daño a su futuro, a su vida social, a la concreción de sus sueños, a los logros intelectuales que desea. Los adolescentes entienden esto porque están inmersos en la cultura del éxito y saben que no hay trabajo".