LANZAMIENTO. "Third"
LONDRES [DPA]. Una voz de mujer profundamente melancólica suena junto con ritmos electrónicos y disparatados juegos sonoros. Con su construcción sonora única, la banda británica Portishead fue una de las fundadoras en los 90 del estilo que fuera bautizado trip hop por la prensa especializada: un mundo compuesto de sonidos de los más diversos géneros con ritmos que recuerdan a un hip hop lento.
Tras diez años de pausa, el 28 de abril saldrá a la venta el nuevo disco de la banda oriunda de Bristol, "Third". El primer single, "Machine Gun", puede descargarse desde la semana pasada en Internet.
"Ampliamos nuestro espectro sonoro conscientemente, de manera que ahora sonamos más desafinados y crudos", dijo el guitarrista Adrian Utley.
En la producción hay elementos de funk, reggae y jazz, pero también momentos de rock. Según Utley, los músicos evolucionaron sin perder su identidad: "Seguimos siendo nosotros, con el mismo sentimiento y la misma idea, solo que 15 años después".
La música de Portishead no es apropiada para escuchar de fondo. "Nuestra música hay que escucharla. Queremos trasladar a los oyentes a otro mundo. Ese mundo lo creamos en nuestras cabezas y esperamos que convenza a la gente", añadió el tímido Utley.
Para crear esos mundos sonoros los tres británicos están siempre en busca de sonidos nuevos, diferentes. "Paso mucho tiempo probando con qué elementos disparatados puedo tocar mi guitarra", bromea Utley.
La historia de Portishead comenzó en 1991. El tecladista Geoff Barrow y Adrian Utley, en aquel entonces era guitarrista de jazz, se conocieron en un estudio de sonido. Luego se les sumó la cantante Beth Gibbons, a la que Barrow conoció en un curso para desempleados.
Pronto el trío grabó su primer demo. En 1994 publicaron su álbum debut "Dummy". En 1997 apareció su segundo disco, "Portishead". Y un año después salió el "Roseland NYC Live", grabado con la Filarmónica de Nueva York.
Luego el trío se separó, dado que los tres músicos estaban física y psicológicamente agotados. "Simplemente queríamos hacer todos otras cosas", admite Utley.