Por Fernando Vivas
A la sonrisa irónica que muchos pondrán al ver al otrora fujimorista Umberto Jara convertido en misil cívico contra su ex admiradísimo presidente, yo sumo una de satisfacción: Me encanta que alguien que medró en el entorno del 'Chino' y de Montesinos, ahora los fastidie con pruebas al canto.
Y me complace, además, porque he sido amigo de Beto Jara. Soy testigo de que su inicial fujimorismo, cuando defendió el golpe de 1992 desde "Expreso", fue auténtico. Me parecía una extravagancia, un equívoco editorial, pero legítimo.
Pero Beto empezó a hacer carrera periodística a partir de su convicción oficialista y eso no podía acabar bien. Dirigió "Panorama" en 1993, donde lanzó a la fama televisiva a Beto Ortiz y dio cámaras por primera vez a talentosos redactores.
Mantuve buena relación con él, a pesar de fustigar el oficialismo de "Panorama", que me parecía turbio y negociado, pero que el propio Beto me aseguraba que escapaba a su control. Me alegré, por lo tanto, de que saliera (o lo sacaran) de Panamericana y se dedicara al periodismo deportivo. "Once", en 1998, fue un buen programa pelotero en América.
Pero ligarse a ese canal fue su perdición. Se convirtió en asesor de José Francisco Crousillat y a través de él sirvió a la infame maquinaria montesinista en "Hora 20". Su nombre no aparecía en los créditos, pero estuvo allí y vigiló, sino participó, en cada una de sus intrigas.
Lo critiqué tan duramente que nuestra amistad se hizo trizas. Y tuvimos una acalorada discusión telefónica que cito porque Beto me recriminó que yo hubiese hecho públicas mis sospechas de que él podría haber colaborado con la prensa chicha montesinista. Tengo que reconocer que la fea sospecha ni tuvo ni tiene indicios que la sustenten.
Este enfrentamiento no impidió, sin embargo, que me llamara unos meses después, en el 2000, para entregarme su carta de renuncia a América y pedirme que la hiciera pública. Luego de ese digno paréntesis, le di duro a su floja biografía sobre Toledo y Karp ("Historia de dos aventureros") y la distancia se hizo mayor. Pues me alegro de su 'colaboración eficaz' en el megajuicio y lo que ello significa para reivindicar a un periodista que equivocó tanto detrás de la pantalla.