EXPOSICIÓN. Mantos y cerámicas en el Musée du Quai Branly
PARÍS [AFP]. De belleza y variedad cromática incomparables, los textiles de la cultura Paracas Necrópolis se exponen en el Museo del Quai Branly de París en una muestra excepcional a doble título. Ante todo, porque los textiles paracas son considerados entre los más bellos del mundo, pero también porque es una primicia mundial. "Nunca antes salieron del Perú y fueron expuestas en el extranjero tantas piezas de esa cultura", señala Daniélle Lavallée, arqueóloga especialista de Sudamérica y comisaria de la exposición.
La exposición "Paracas, tesoros inéditos del Perú antiguo", que permanecerá abierta del 1 de abril al 13 de julio próximo, permite admirar 84 piezas de unos 2.000 años de antigüedad, 46 de ellas textiles, procedentes del Museo Nacional de Arqueología Antropología e Historia del Perú. Cuarenta y tres de esos textiles, esencialmente mantos fúnebres que hoy pueden ser admirados en toda su majestad, han podido ser restaurados gracias a un programa de cooperación franco-peruano que llevó dos años de trabajo. "La restauración fue financiada por el Museo del Quai Branly, pero íntegramente realizada por los restauradores del museo nacional de Lima", recalca Lavallée, quien señala la delicadeza y pericia de ese trabajo, cuyas etapas el visitante puede seguir paso a paso en un video que acompaña la exposición.
"En la cultura Paracas, como en todas las civilizaciones del Perú precolombino, los textiles son fuentes de información fundamentales para comprender las sociedades que los fabricaron. Además, en el Perú, el textil es el origen del desarrollo de todas las artes plásticas y de él nacen los estilos que se expresan después en la cerámica, el metal o la escultura en piedra", explica Lavallée.
La exposición en París se inicia con una introducción que explica la situación geográfica de la península de Paracas y las principales características de la cultura, situándola en el contexto histórico de las civilizaciones preincaicas. Tras ello, el ritual funerario de Paracas Necrópolis es evocado mediante la reconstitución de un fardo funerario junto al cual se exponen los objetos y ofrendas que lo componen.
El cuerpo principal de la muestra deslumbra por la belleza de los mantos funerarios, ponchos, túnicas y turbantes delicadamente bordados con una gran riqueza cromática. Piezas de cerámica y orfebrería completan la exposición y permiten al visitante comprobar el parentesco de los motivos.
Al final, la muestra da cuenta de las circunstancias del descubrimiento de los textiles paracas por el arqueólogo peruano Julio C. Tello, y el impacto que tuvo en su época.
Como complemento de la exposición, el museo parisino dedica otra muestra a Elena Izcue (1889-1970), pionera de las artes decorativas en América Latina y figura esencial del redescubrimiento del arte precolombino a principios del siglo XX.