RESPUESTA A LA DENUNCIA DE EL COMERCIO
Cerca de 120 agentes policiales patrullan el barrio de Puerto Nuevo, la Av. Argentina y otros lugares
Ante la denuncia del robo a plena luz del día de combustible y aceite de soya que transportan los camiones-cisterna que se dirigen o salen del Terminal Marítimo del Callao, la Policía Nacional ordenó la instalación de puestos de vigilancia fijos en aquellos "puntos críticos" donde esas acciones delictivas son el común denominador.
La disposición fue adoptada ayer, un día después de que El Comercio denunciara la total impunidad con que actuaban los grupos de delincuentes juveniles para abordar los vehículos en movimiento y saquearlos, ante la mirada de automovilistas y transeúntes, pues las zonas donde se cometían estos actos de pillaje carecían de vigilancia policial.
En un recorrido efectuado ayer al mediodía por esos lugares se comprobó el continuo patrullaje de camionetas del Escuadrón de Emergencias y de la comisaría de Ramón Castilla, así como de motocicletas con agentes del Escuadrón Verde.
En el peligroso barrio de Puerto Nuevo, en los óvalos Centenario, Garibaldi y Fanning, así como en las avenidas Néstor Gambetta (de la cuadra 8 a la 15), Argentina (entre las cuadras 30 y 34), Atalaya y Contralmirante Mora, se pudo constatar la presencia de patrulleros con agentes parados en las esquinas o en las arterias, mientras otros vehículos policiales transitaban en forma continua.
SE ESFUMARON
La presencia policial obligó a los delincuentes conocidos como 'vampiros' a recluirse en sus viviendas, pues ayer no se los vio en las esquinas donde solían concentrarse con sus baldes o recipientes a la espera del paso de los camiones-cisterna.
Al respecto, el coronel César Ramos Paz, jefe del Área Policial 1 del Callao, indicó haber recibido directivas de la Dirección General de la PNP para establecer un férreo control policial en la zona y evitar los actos vandálicos. "Son gente de mal vivir que se roba los residuos de los productos para venderlos a terceros. Ellos usan una esponja con una soga para sacar el aceite o el combustible del fondo", mencionó.
El alto oficial detalló que la operación de seguridad estaba a cargo de aproximadamente 120 policías. En esta tarea también están comprometidos los agentes de las comisarías del Callao y de Guardia Chalaca.
EN PUNTOS
Serenazgo en acción
El general (r) PNP Walter Moriz, jefe del Serenazgo del Callao, aseguróque las unidades bajo su mando patrullan la zona para evitar los robos.
Válvulas abiertas
Los ladronzuelos dejan abiertas las válvulas de los camiones, lo que origina la caída aceite o combustible a la pista.
Grave riesgo
Los automovilistas que transitan por esas vías del Callao están expuestos a accidentes.