ANIVERSARIO DE LA PARTIDA DE GLORIA SWANSON
PODRÍA SER RECORDADA SOLO COMO UNA SUPERESTRELLA DEL CINE MUDO PERO GLORIA SWANSON TUVO LA VALENTÍA DE INTERPRETAR A LA DECADENTE NORMA DESMOND EN "SUNSET BOULEVARD", EL CLÁSICO DE BILLY WILDER
LOS ÁNGELES [EFE]. Cuando el cine se encontraba en pañales, Gloria Swanson redactó las leyes sagradas del estrellato: seis matrimonios, millones de dólares acumulados, un romance con un Kennedy y la decadencia más grande jamás filmada gracias a "Sunset Boulevard", de Billy Wilder.
En 1950, con 53 años y tras haber sido una de las grandes divas del cine mudo, Swanson se tragó su orgullo e hizo una prueba de cámara para la cáustica crónica que Wilder preparaba sobre Hollywood. El papel de Norma Desmond lo merecía y ella no desperdició la oportunidad de forjar imágenes que han pasado a los anales de la historia del cine. "Yo sigo siendo grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas", era la escalofriante declaración de principios de su personaje en "Sunset Boulevard".
LA INVENSIÓN DE LA ESTRELLA
Si bien Mary Pickford fue conocida como la primera actriz que ganó un millón de dólares, Swanson fue la primera en gastárselo. Y eso la convirtió en estrella. La más grande todas. "El dinero es divertido hasta que no queda nada por comprar", diría.
Tres fueron sus hijos y seis sus matrimonios y, mucho antes que Marilyn Monroe o Madonna, inauguró los 'affaires' cinematográficos al vivir un idilio con Joseph Patrick, el patriarca de la familia Kennedy.
Swanson nació el 27 de marzo de 1897 en Chicago. A los 19 años se trasladó a Hollywood para probar suerte con su primer esposo, el actor Wallace Beery. Tras papeles insignificantes como bañista en las comedias de Mack Sennett, Cecil B. DeMille le dio la oportunidad que necesitaba en "Male and Female" (1919). Fue el comienzo de una larga colaboración profesional.
Además, la actriz habría de aparecer en otros éxitos taquilleros hasta que llegó el sonido. Era el momento menos indicado para seguir adelante con los excesos del cine mudo y Gloria se embarcó en "Queen Kelly" (1929). El filme quedó inconcluso por las constantes peleas con el director Erich von Stroheim. La estrella de Swanson pareció extinguirse.
Aunque filmó algunas películas sonoras con relativo éxito, decidió retirarse del cine en 1934. Ya no se sentía a gusto y esa desazón se la había confesado a su madre años atrás, durante el rodaje de "Madame Sans Gene" (1925): "Es la noche más triste de mi vida. Tengo solo 28 años. ¿Qué más puedo conseguir?".
INMORTAL
Antes de Visconti, Fosse o Fassbinder, Swanson explotó el magnetismo de la decadencia. "La vida y la muerte están de alguna manera dulce y hermosamente mezcladas", sintetizaba. Ello, sumado al ambiente casi expresionista que Wilder creó en "Sunset Boulevard", aseguró su pasaporte a la eternidad.
"Sunset Boulevard" fue muy significativa para la estrella porque además, a su alrededor, reunieron a un grupo de figuras de su propia historia. El odiado Erich von Stroheim tuvo a su cargo el papel del fiel mayordomo de la estrella y Cecil B. DeMille se interpretó a sí mismo en una escena.
Swanson recibió la tercera nominación al Óscar de su carrera, pero perdió, al igual que otras interpretaciones antológicas --las de Bette Davis y Anne Baxter en "All About Eve"--, ante Judy Holiday por "Born Yesterday".
La actriz no insistió mucho más en el cine y emprendió una segunda y discreta retirada. Se refugió en una intensa carrera teatral en Broadway, en apariciones especiales en televisión, en los cuidados faciales y en la nutrición, terreno en el que también fue pionera.
"No quiero pasarme el resto de mi vida haciendo de Norma Desmond una y otra vez", sentenció. El 4 de abril de 1983, a los 86 años, falleció en Nueva York.