Delincuentes abordaron vehículo en plena carretera cerca de comisaría. Funcionarios de la empresa suspenden servicio a Pisco por falta de seguridad
"Al desamparo, sin protección y a merced de los delincuentes, se viaja diariamente en nuestras carreteras". Ese fue el comentario casi unánime de la mayoría de pasajeros que utilizan los diversos servicios de transporte interprovincial en Ica, al enterarse del asalto que sufrieron la medianoche del jueves 46 ocupantes de un ómnibus de la empresa Soyuz, Perú-Bus que se dirigía de Ica a Lima.
Según denunciaron los afectados, el atraco se produjo porque la empresa sigue permitiendo a sus conductores que recojan pasajeros en los paraderos informales que se ubican entre Ica y Lima.
Los cinco delincuentes abordaron el ómnibus a la altura del kilómetro 228 de la Panamericana Sur, en el distrito de San Clemente-Pisco, a solo cinco metros de la comisaría del sector.
Cuando el ómnibus había recorrido unos cuatro kilómetros, los delincuentes sacaron las armas que llevaban y tras amenazar y golpear al chofer José Luis Hernández Ascencio lo obligaron a desviar su recorrido e internarse en un descampado y desolado lugar conocido como Camacho.
Luego de recorrer por dos kilómetros, los asaltantes obligaron a los ocupantes a descender de la unidad para proceder a desvalijarlos apropiándose de dinero en efectivo, celulares y diversas pertenencias de valor por un monto que supera los cinco mil soles, según denunciaron en la comisaría de Huamaní.
Tras este nuevo atraco, la empresa Soyuz dispuso la restricción de sus servicios a Pisco.
"En vista de la presencia de una banda organizada que opera con impunidad en esta zona desde hace varios meses y ante la inoperancia de la policía que no ha mostrado capacidad de reacción ni ha capturado estos delincuentes, nos vemos precisados a suspender nuestros servicios nocturnos debido a que ni el Estado, ni la concesionaria vial pueden garantizar la seguridad de los usuarios", afirmó el administrador de Soyuz en Ica, César Segura Izquierdo.
DEL CONSULTOR
RAFAEL ESTREMADOYRO. Experto en transporte en carreteras
Lucro versus seguridad
Las empresas de transporte deberían, sí o sí, ser formales para operar y recibir los certificados que permitan que sus unidades circulen en la red vial. Sin embargo, en muchas de ellas anima la informalidad, que deberíamos llamar irresponsabilidad o voluntad para transgredir las normas, porque prevalece el afán de lucro fácil, por encima de la eficiencia. Ejemplo de ello es esa mala práctica de premiar al chofer y al ayudante con un porcentaje de "motivación", si consiguen que pasajeros suban en el camino.
Consecuentemente, la posibilidad de asalto es cada vez más frecuente y bajo la modalidad: pasajero a bordo. Estos sujetos abordan las unidades muchas veces en los mismos terminales o en el peor de los casos en cualquiera de los seudoparaderos.
El Reglamento de Administración de Transporte es claro. Las empresas no tienen excusa para incumplir con requisitos mínimos, como identificar escrupulosamente a los pasajeros que abordan sus unidades en los terminales. Esto rige para todas las empresas, sean grandes o pequeñas. Todas deben responder y recibir las sanciones que merecen por igual.
TESTIMONIOS
GIULLIANA TINEO BRICEÑO
PASAJERA
"¿Qué podemos hacer ante esta falta de seguridad? Los usuarios del servicio necesitamos viajar y para hacerlo nos vemos obligados a asumir estos riesgos incluso poniendo en peligro nuestras vidas. Esperamos que las autoridades pongan coto a esta informalidad".
RUBÉN MONROY QUIROZ
PASAJERO
"Los ómnibus parecen combis interprovinciales que funcionan sin ningún control de las autoridades. También tienen responsabilidad los usuarios, que han mal acostumbrado a estas empresas, por lo que se debe iniciar el cambio de costumbres".