APNEA Cambio en el sensor de la presión arterial
RONCAR NO SOLO AFECTA NUESTRO SUEÑO Y EL DE LOS DEMÁS, TAMBIÉN INCREMENTA LOS PROBLEMAS CARDÍACOS
"No ronques, corazón", es el dramático pedido de una esposa desesperada que intenta dormir bien, algo que, probablemente, no logra desde hace años. Cuando una persona ronca no solo afecta el corazón de su amada pareja (que en casos extremos podría pensar en romper la relación), sino que también daña su propio corazón y eleva sus posibilidades de sufrir problemas cardíacos en general. La relación entre estos dos aspectos es directa y no depende, como se podría pensar, del peso y los hábitos, como fumar o beber, de la persona que ronca.
El doctor Darwin Vizcarra, director de Hypnos Instituto del Sueño, asegura que "cuando las personas roncan y se ahogan, su cuerpo reacciona como si se estuviera asfixiando. Es decir, libera altas cantidades de adrenalina, lo que produce un cambio en el sensor de la presión arterial, y comienza a funcionar con altos niveles con los respectivos costos para nuestra salud".
Las principales consecuencias de la elevación de la presión arterial son las arritmias cardíacas, infartos al miocardio e infartos cerebrales. "Un tercio de las personas que sufren apnea es hipertensa y viceversa. En las personas que roncan, las chances de sufrir un infarto se duplican, y de que este sea cerebral se cuadriplican", advierte el doctor Vizcarra.
En tal sentido, luchar contra los ronquidos es, literalmente, vital, y la mejor forma de hacerlo es mantener un peso adecuado, dejar de fumar, no beber alcohol y no tomar pastillas para dormir. Su corazón y su esposa o esposo se lo agradecerán.