Para ser ministro de Economía no basta con saber matemáticas. El representante de la cartera de Economía Luis Carranza deberá mostrar dotes de meteorólogo para poder explicarle a todos los dueños de microempresas, pequeñas y medianas empresas que el día que llueve, a pesar de que primero se mojan los que están más arriba de la pirámide, todos se mojan sin excepción. "No será a corto plazo, pero tarde o temprano sucederá", explica Jesús Ferreyra, gerente corporativo de Negocios del grupo ACP (Mibanco). Una vez que las empresas crezcan, como fruto del incremento de la inversión por ser país más confiable, explica Ferreyra, las empresas necesitarán de la pequeña y mediana empresa para abastecer sus cadenas de producción, que se harán cada vez más dinámicas, productivas y lucrativas.
Para Alfredo Sillau, gerente general de la administradora de fondos de inversión Compass Group Safi, debemos de ser menos optimistas: "somos grado de inversión, eso es positivo, pero nos falta que las dos calificadoras de riesgo (Standart & Poors y Moody's) más importantes nos den el mismo grado. Eso nos pondrá en el radar de las inversiones, que a largo plazo tendrá un efecto multiplicador hacia abajo, donde las grandes empresas subcontratarán pymes para completar su cadena de producción".
Ambos especialistas coinciden en que el crecimiento de las pequeña y mediana empresa depende en gran medida de que se defina la ley de mypes.