PEDIDO HUMANITARIO POR VÍCTIMAS DEL TERROR
PARÍS / BOGOTÁ [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Decenas de miles de manifestantes --entre ellos la presidenta argentina, Cristina Fernández; la primera dama francesa, Carla Bruni; y el canciller Bernard Kouchner-- marcharon ayer en París y otras ciudades de Francia para exigir la liberación de Ingrid Betancourt --de quien se dice está muy enferma-- y de todos los rehenes en poder de las FARC.
Grupos de manifestantes se congregaron cerca de la Opera de París para demostrar su apoyo a Betancourt, quien fuera secuestrada por las FARC en febrero del 2002, mientras realizaba una campaña presidencial por todo el país. Solo en la capital francesa, los organizadores calcularon el número de manifestantes en 15.000, pero también hubo marchas similares en otras 10 ciudades, entre ellas, Niza, Tolosa, Estrasburgo y Burdeos. Muchos de los manifestantes vestían de blanco.
En la marcha de París participaron ministros del Gabinete francés y varias celebridades. La presencia de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue calurosamente saludada por los asistentes. Fernández llegó acompañada por Astrid Betancourt, hermana de Ingrid; por representantes de la Asociación Madres de la Plaza de Mayo, y por el canciller francés.
"Mi país, que durante muchos años sufrió del terrorismo de Estado, fue apoyado por el pueblo de Francia que hoy está aquí con nosotros", comentó Fernández, que a continuación exigió: "En nombre de esa historia, llamo a que liberen a Ingrid Betancourt".
Además del hijo de Betancourt, Lorenzo Delloye, asistieron otras personalidades francesas, entre ellas, la primera dama francesa, Carla Bruni; el alcalde de París, Bertrand Delanoe; y la ministra de Derechos Humanos, Rama Yade.
Debido al delicado estado de la política, el jueves Sarkozy envió una misión médica a Colombia para intentar brindar atención médica a varios secuestrados. La misión quedó estancada sin que los funcionarios pudieran hasta ahora establecer contacto con los subversivos.
A su vez, Kouchner afirmó el viernes que Sarkozy estaba dispuesto a viajar a la frontera de Colombia junto con su colega venezolano Hugo Chávez si de ese modo pudiese contribuir a la liberación de la ciudadana colombo-francesa.
MALES AUMENTAN
Entre tanto, en Bogotá, la madre de Betancourt, Yolanda Pulecio, agregó un diagnóstico más a la miríada de males pronosticados a la política: amebiasis. En el programa "Voces del secuestro", en el cual radio Caracol transmite durante las madrugadas de los fines de semana mensajes para los rehenes de las FARC de parte de sus familias, Pulecio dirigió uno a su hija y le indicó que tiene amebas "que se han enquistado", lo que es "muy doloroso", aseguró.
Luego le expresó que esa afección le quita el apetito y que esa falta de apetito le hacía daño. Durante la emisión del mensaje, Pulecio no dijo cómo obtuvo tal diagnóstico, pero horas después comentó que tal versión se la dio Uriel García, un desmovilizado de las FARC que asegura ser médico.
Según la fiscalía, García, un subversivo capturado a fines de marzo, supo por conversaciones con colegas suyos que militan en el grupo terrorista que la secuestrada padece gastritis y un anómalo crecimiento del hígado.
La salud de Betancourt, de 46 años, ha sido objeto de todo tipo de especulaciones en los últimos días. Versiones de algunos de los seis rehenes que fueron liberados unilateralmente por las FARC en el curso del año señalan que sufre depresión, hepatitis y leishmaniasis.
Y poco antes de la partida de la hasta ahora estéril misión francesa, Lorenzo Delloye dijo que su madre urgía de una transfusión sanguínea, pero no está claro cómo se enteró de ello.
EN PUNTOS
La Iglesia suma su apoyo
4 Una misa por la salud y liberación de Ingrid Betancourt ofreció ayer el párroco del poblado colombiano de La Libertad, Manuel Mancera, quien hace una semana dio a conocer el grave estado de la rehén.
4 La Iglesia Católica colombiana hizo un nuevo llamado a las FARC para que acepten su mediación y liberen a los rehenes.
4 El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) rescató al ingeniero Pablo Ariza que estaba secuestrado por las FARC y era mantenido bajo una piscina abandonada en la ciudad de Fusagasugá (Cundinamarca) desde el pasado 11 de marzo.
4 El hombre, por quien los subversivos exigían 550.000 dólares, estaba encadenado dentro de un hueco al fondo de una piscina sin agua. Las FARC enviaron a los familiares de Ariza tres cartas y un video como pruebas de vida.
4 El DAS informó que en la operación fueron capturadas tres personas que confesaron que pertenecen a las FARC.