Por Miguel Villegas M.
Manizales. Vive en un departamento del exclusivo barrio de Palermo, fina cortesía de la directiva del Once Caldas. Allá --dice él, con inevitable dejo paisa-- lo quieren mucho. Es un cariño bien ganado: Johan Fano ha jugado siete partidos y ha marcado cinco goles. Efectividad al 85%. Tiene tres meses en el fútbol colombiano y ya le acercaron una oferta para quedarse tres años más: "Si mi futuro está aquí, bien. El cariño de la gente es muy parecido al que yo sentí de la Trinchera", aclara al otro lado del teléfono. Es figura en Manizales y lo sabe. Se ha vuelto una costumbre cerrar la jornada dominical con los goles del 'Cholo'. Le marcó al Junior, al Atlético Nacional, al Deportes Quindío, al Bucaramanga y ahora al DIM.
Cuando José del Solar convocó a Rengifo y a Chávez no te preguntaste: ¿y yo?
La ilusión por la selección la voy a tener siempre, pero no es algo que me quite el sueño ahora. El año pasado fui el goleador del equipo más importante del país y no me llamó. No sé. En todo caso depende de Chemo.
¿Que no estén Pizarro, Farfán y Mendoza te favorece directamente?
Primero, lo que pasó (N. de R. El castigo por el caso Golf Los Incas) nos afecta a todos los jugadores que estamos afuera. Yo estoy esperando que el mal momento pase y que la selección levante, porque yo también soy hincha. Sé que Chemo convocará a los mejores jugadores. No me preocupo. Cuando lleguen las buenas noticias, bien.
¿Estás sorprendido por tu rendimiento?
No. Gracias a Dios he recibido el cariño de la gente, la mejor actitud de mis compañeros y el respaldo de los dirigentes. Así todo es más fácil. Cuando me lesioné --desgarro en el posterior derecho-- los hinchas me arengaban como si tuviese años en el club, como si hubiese nacido aquí.
¿No percibías el mismo reconocimiento en Lima?
No es eso. Yo voy a estar agradecido a la 'U' toda la vida. Conocí a buenas personas, como el señor Julio Pacheco, Jaime León, Antonio García Pye. Fui el mejor jugador de la temporada pasada, el goleador del equipo, pero tuve que irme porque el técnico no me quería. Después de eso, me queda el cariño de todas las tribunas de Universitario.
¿Te ríes o te da bronca cuando se habla de tu ausencia en el equipo de Gareca?
Ni una ni otra, en serio que no. Prefiero no revisar Internet porque mi presente es el Once Caldas. Estamos quintos, a cinco puntos del líder La Equidad. Pero me da gusto que Gustavo (Vassallo) o Juan Diego (Gonzales Vigil) marquen goles. Ellos, como yo, salimos por la puerta grande y sé que algún día vamos a volver.
¿Sabías que Candelo jugó lesionado la temporada pasada y que ahora lo tienen que operar?
Sí, leí algo en los diarios de allá. El quinto metatarsiano, ¿no? Qué duro. Yo a Mayer lo quiero mucho y tengo que llamarlo para mandarle toda la fuerza posible. Él jugó golpeado, claro, y yo también. ¿Se acuerdan del partido contra Cienciano, por ejemplo? Jugué en una pierna y metí un gol. Por eso no hago caso a quienes quisieron perjudicarme. Eso sí, hasta ahora me pregunto por qué no supieron valorar todo mi esfuerzo.
¿Cuando volviste a Lima hablaste con Gareca?
Sí. Mira, ponlo clarito. El profesor no iba a contar conmigo y listo. Fue frontal y me fui. Qué más te voy a decir.