LANZAMIENTO. Backdoormen
Por Raúl Cachay
La inminente llegada de los sobrevivientes de la vieja y querida banda liderada en los 60 por Jim Morrison viene produciendo algo así como una suerte de histeria colectiva entre los incontables fanáticos de los Doors en nuestro país.
Pero desde hace casi dos décadas hay quienes vienen conservando con dedicación y militancia el fuego del legado de Manzarek y compañía: nos referimos a la banda Backdoormen que, desde su ya lejana fundación en 1991, se ha convertido en la prolongación natural de la herencia artística del Rey Lagarto y sus compinches, perfeccionando con una minuciosidad encomiable la difícil labor de rendirle tributo a una agrupación clásica y no morir en el intento.
Porque, más allá de tratarse de una banda de tributo arquetípica, los Backdoormen han alcanzado una absoluta maestría al recrear los hitos más conocidos (y no tanto) del catálogo Doors: cada concierto del conjunto liderado por Carlos Augusto Chávez (e integrado en su formación actual por otros ilustres veteranos de la escena rockera local, como Coqui Tramontana, Pier Paolo de Bernardi, Víctor Villavicencio y Alfonso Montesinos) es una incendiaria celebración del ascendiente de autores de "Light My Fire" y, al mismo tiempo, una especie de desafío para quienes pretendan encontrar diferencias significativas entre los originales y los 'covers'.
Todo eso se podrá comprobar no solo en los previos al recital de los Riders on the Storm, el 18 de abril en el Monumental (para el que los Backdoormen han sido convocados, con mucha pertinencia, como teloneros), sino también en el disco "Whiskey Bar" (Morrison Records, 2008), que acaba de salir al mercado y recoge con absoluta fidelidad el espíritu festivo y genuinamente rockero de sus presentaciones en vivo.
La producción reúne en dos discos 22 temas interpretados en el emblemático bar La Noche de Barranco y algunos videos de las distintas etapas históricas de la banda. Entre ellos, claro, figuran clásicos inoxidables, como "L.A. Woman", "Break on Through" y "Riders on the Storm", entre muchos otros, que son interpretados con una vitalidad y energía contagiantes.