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Punto de vista

Fondo gris

Por Eduardo Morón. Economista*

El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de publicar sus pronósticos sobre el crecimiento de la economía mundial. Como pocas veces, el FMI ha puesto un tono sombrío frente al panorama que enfrenta el mundo como producto de la crisis de la economía norteamericana. Para empezar, ha recortado significativamente sus proyecciones de crecimiento del mundo de un 5% en el 2007 a un 3,7% para el 2008. Esta reducción es explicada por el impacto de la crisis financiera en EE.UU. que, sin entrar en recesión, caminaría en un lánguido 0,5-0,6% de crecimiento en el 2008-2009. Dado que EE.UU. sigue representando un cuarto de la economía mundial, el impacto en el resto del mundo es severo. Por ejemplo, Europa reducirá su crecimiento de 2,4% en el 2007 a 1,3% en el 2008. Curiosamente, cuando uno mira a América Latina, el FMI no es tan pesimista. La razón de esto es que supone que el resto de economías emergentes (China, India, etc.) no será tan fuertemente golpeado por la crisis. Por ello, tenemos a países como el Perú liderando el ritmo de crecimiento de la región tanto en el 2008 como en el 2009. Para el FMI la economía peruana crecerá 7% y 6% en los próximos dos años. Definitivamente, a eso no le podemos llamar crisis.

Sin embargo, el FMI también ha incluido como parte de su panorama mundial el análisis de un escenario que cada vez es más probable. En dicho escenario la crisis financiera es más profunda, la caída en el precio de las casas alcanza niveles aun mayores a los inicialmente previstos y, finalmente, hay una menor preferencia por activos de EE.UU. dado que se percibe que dicha economía pierde capacidad de crecimiento de largo plazo. En dicho escenario la economía norteamericana entra en una franca y prolongada recesión y llega a niveles de crecimiento de -2% a fines de este año. Claramente, en ese escenario, la economía europea también entraría en recesión y el mundo podría crecer a tasas mucho menores que las previstas inicialmente.

Desde mi perspectiva, los riesgos de la actual situación están sin duda en que el consumidor de EE.UU. sienta la fuerte reducción de riqueza y comprima su nivel de consumo de modo que no quiera comprar ni gringo, ni europeo, ni chino, ni peruano en las proporciones en que lo venía haciendo. Lo segundo es que Europa no acompañe este proceso de gestionar la crisis mundial y permita una más rápida reversión de los desequilibrios que hoy tiene EE.UU. Lo otro es que esta combinación haga que la situación de los mercados de 'commodities' sea muy distinta a la actual.

Hoy, los mercados de 'commodities' están empezando a ser más difíciles de leer pues no solo las consideraciones de oferta y demanda real están detrás de los precios sino que también están siendo utilizados como instrumentos financieros y, por lo tanto, sus precios ahora empiezan a depender de factores más especulativos, los cuales pueden crear burbujas que se inflan para luego desvanecerse abruptamente. Para el Perú el peor escenario está ligado a una reversión rápida de los precios de los bienes que hoy exportamos. En dicho escenario podríamos ver una reversión de la tendencia apreciatoria del sol para alivio de algunos pero junto con un impacto mucho mayor y más importante en nuestra tasa de crecimiento. En realidad, es aún difícil tomar con mucho optimismo las cifras del FMI para nuestra economía. Asumamos que al menos para los próximos dos años va a ser más complejo venderle al mundo nuestros productos.

*INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD DEL PACÍFICO

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