Por Marianne Blanco Dejardin
Alberto Quintanilla está de vuelta en el Perú. En esta ocasión su estadía se prolongará un par de meses, pues fue invitado para realizar dos exposiciones, una de las cuales se realizaría en el Cusco, con motivo de la cumbre del APEC, pero debió ser cancelada por las marchas y protestas, y otra para presentar el libro "Quintanilla", un homenaje al maestro realizado por el Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas.
Si bien Alberto Quintanilla vive en Francia desde 1961, nunca se desligó de sus orígenes. Por el contrario, está constantemente en contacto con el legado de su tierra y su obra está marcada por la búsqueda de una identidad peruana, proceso que plasma con su personal interpretación de algunos mitos precolombinos y de personajes y tradiciones ancestrales. Quintanilla ha creado al mismo tiempo un mundo propio y universal en el que destaca una increíble colección de bestiarios. El artista nunca quiso limitarse a una sola técnica y por eso incursionó en el grabado, la pintura, el dibujo y la escultura. En su taller, ubicado en las afueras de París, investiga constantemente distintas técnicas y nuevos materiales. En estos momentos trabaja con pintura vinílica sobre papel kraft los cuadros que expondrá en junio próximo.
Aunque parezca contradictorio, este artista, empecinado en enfocar su obra en la puesta en valor de una identidad peruana, tuvo que irse a vivir afuera porque nadie le abría las puertas. "No tenía un gran apellido y era un cholito. En el Cusco nunca me compraron nada. Allá tenía más oportunidades y podía plasmar mis ideas, lo que acá era imposible", nos explica el maestro.
Ha ganado, entre otras, la Medalla de la Bienal de Florencia en 1972 y la Medalla de Oro de la Bienal Intergrafik de Berlín en 1987 y ha expuesto en decenas de países, pero hasta el momento ninguna institución había editado un libro sobre su obra. "Este es un proyecto que varias personas han estado interesadas en llevar a cabo, pero nunca se consolidó. Tal vez este libro sea una semilla para que esos proyectos se realicen. Esta edición da una idea de la variedad de mi obra y eso es importante. Estoy muy emocionado y muy contento", afirma.
UNIVERSO DEVELADO
El libro, escrito en francés y en español, se divide en ocho secciones. La primera agrupa textos escritos por amigos y admiradores de Quintanilla: el filósofo Rafael Campos García Calderón, el presidente de la Asociación de Cortometrajes de Francia, Jean-Marie Drot; Martine Thouvenin-Desfontaines, doctora en Historia del Arte; Dominique Riset, periodista de "Le Figaro"; Denis Huisman, filósofo, sociólogo y catedrático de la Sorbona, entre otros. Luego de los comentarios, empieza la parte gráfica de la obra: se muestran fotografías de sus dibujos y grabados, óleos, obras realizadas con técnica mixta, esculturas, afiches y máscaras para terminar con fotografías personales de Quintanilla.
La edición del volumen fue realizada por Ana María Castillo Canani, catedrática de la Universidad Alas Peruanas, y el diseño gráfico estuvo a cargo de Alberto Escalante. El fondo editorial de esta universidad ha editado 2.000 volúmenes.