TRIBUTO. Jean-Paul Belmondo
PARÍS [EFE]. El actor francés Jean-Paul Belmondo, una de las caras más conocidas del cine francés, cumplió ayer 75 años, al terminar el rodaje de su nueva película, "Un homme et son chien", con la que celebra cincuenta años de carrera cinematográfica.
Con esta película de Francis Huster, ahora en fase de montaje, Belmondo, convertido en un profesor jubilado y solo en la lucha por sobrevivir con dignidad, retornó al cine como tantos admiradores le pedían tras varios años de inactividad forzada. La causa de su alejamiento fue un ataque cerebrovascular sufrido en agosto del 2001, mientras estaba de vacaciones en Córcega.
Bebel, como lo llaman su público y sus amigos, ha sido condecorado en numerosas ocasiones, entre otras, con el grado de Comendador de la Legión de Honor, en el 2007.
La cinta que lo devolvió a las pantallas es una readaptación de "Umberto D" (1951), del italiano Vittorio de Sica, que comenzó a rodarse en enero pasado. Hace cincuenta años, Belmondo entró en el séptimo arte con la película "Les tricheurs", de Marcel Carné (1958).
Figura monumental en su país, pero también reconocido en el extranjero, Belmondo nació en 1933 en el elegante barrio vecino a París de Neully-sur-Seine, en una familia de artistas, pues su padre era un importante escultor, miembro del Instituto de Francia, y su madre, pintora.