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RESPETO A LOS DERECHOS DE PROPIEDAD INDUSTRIAL

Piden elevar las penas por la falsificación de marcas de ropa

En los alrededores del parque Cánepa reproducen etiquetas a pedido

Casi una década después de adoptarse una nutrida legislación para luchar contra los delitos aduaneros y la piratería en el país, los avances alcanzados en esta materia aún son escasos, especialmente en el campo de la propiedad industrial. Basta darse una vuelta por los alrededores de la zona comercial de Gamarra para comprobar la facilidad con que cualquier persona puede contratar la producción de millares de etiquetas de reconocidas marcas nacionales y extranjeras.

"Aquí solo vendemos a pedido", dice la conductora de un puesto de etiquetas, hilos y bordados del jirón Hipólito Unanue, cerca del parque Cánepa, de La Victoria. Para reproducir una etiqueta solo requiere que el 'cliente' le lleve el diseño, seleccione el tipo de material en que desea la etiqueta y pague por adelantado el 50% del costo del trabajo (un mínimo de tres a cinco millares). El pedido estará listo al día siguiente.

En otros puestos se pueden conseguir saldos de etiquetas por ciento. Y si se trata de botones para ropa tipo jean, hay que pagar el costo de la cuña (230 soles) y 30 soles por millar de botones.

Etiquetas (en tela y cartón), botones, hebillas e hilos son solo parte de los artificios utilizados para la falsificación de marcas de ropa. El presidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), José Luis Peroni, señaló que ese organismo lleva varios años denunciando este tipo de práctica, pero hasta el momento nadie ha sido sentenciado por delitos contra la propiedad industrial. "En el Perú esta actividad es tan normal como vender discos compactos en las esquinas", dijo al asegurar que si la lucha contra el contrabando y la piratería no da resultados, es porque de por medio existe una mafia y reina la impunidad.

"Este no es solo el problema de marcas internacionales exclusivas o de lujo, también lo es para la industria nacional", dijo al referirse a un reportaje del programa "Panorama" que puso en evidencia la venta de prendas y accesorios falsificados de marcas de lujo en tiendas de Larcomar y Camino Real. El caso, que involucra a las tiendas Versaus y Positano, es investigado por la Policía Fiscal y la Segunda Fiscalía Provincial Penal Especializada en Delitos Aduaneros y Piratería.

"La pregunta que debe hacerse el Indecopi es cómo esas prendas ingresaron al Perú y si pasaron por el control de Aduanas. La verdad es que para actuar se espera tener las prendas en venta, que el titular de los derechos de uso de marca se presente y haga su denuncia", añadió Peroni.

Miguel Ángel Sánchez, presidente de la Comisión de Signos y Distintivos del Indecopi, señaló que esta instancia solo puede actuar para proteger los derechos de los titulares de marcas cuando estos presentan su denuncia y demuestran que su producto se comercializa sin su autorización o está siendo falsificado.

El Comercio intento entrevistar a los propietarios de las tiendas Versaus y Positano, pero fue imposible el contacto.

MÁS PENAS
Para el presidente de la Comisión contra el Contrabando de la SNI, Raúl Sandías, es evidente que los sistemas de control para combatir esta actividad están fallando. Cuestionó la laxitud de las penas contra los delitos de propiedad intelectual, las cuales --afirmó-- deberían equipararse con las penas establecidas para delitos contra la propiedad intelectual (que establece hasta ocho años de prisión).

Por lo pronto, y por primera vez desde los cinco años de creación de las fiscalías especializadas en propiedad intelectual y contrabando, la Segunda Fiscalía Provincial Penal ha logrado emitir el mandato de detención contra cinco personas por delitos contra derechos de autor.

Investigan caso de marcas de lujo
La Segunda Fiscalía Provincial Penal Especializada en Asuntos de Propiedad Intelectual y Contrabando, que despacha la doctora Lucila Cabrera, investiga por presunto delito de contrabando, piratería y defraudación a los propietarios de las tiendas Versaus y Positano, donde el lunes y martes último se decomisaron ropa y accesorios de marcas internacionales reproducidas aparentemente en forma ilícita.

Entre la mercadería, valorizada en aproximadamente 20.000 dólares, hay prendas de Valentino, Prada, Versace, Gucci, entre otras. "No solo se trata de incautar, se debe investigar e identificar a los responsables de delitos contra la propiedad industrial", dijo.

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