Por Fabiola Torres López
La parte central de la vía expresa Grau es una paradoja en una ciudad que vive estresada por el caótico tránsito vehicular: solo circulan 240 microbuses por hora. Los conductores que avanzan lentamente por las vías laterales miran con envidia los carriles del zanjón.
Los usuarios de la vía también perciben que hay una infraestructura demasiado grande para pocas líneas de transporte público, sobre todo cuando deben esperar hasta treinta minutos para abordar el microbús que los llevará a su destino.
"En las noches me da miedo esperar demasiado tiempo en el paradero. Pasan muy pocos micros, la vía suele estar por momentos desierta y los ladrones aprovechan esta situación", comenta Cecilia Vásquez, estudiante de la Facultad de Medicina de San Marcos.
Como ella, el 20% de usuarios de la vía afirma que hay un déficit de vehículos de transporte público en el zanjón de Grau, según una encuesta elaborada por la Municipalidad de Lima. Los encuestados consideran pésimo el servicio porque los buses van muy llenos y los choferes son irrespetuosos.
Para definir mejoras en el servicio de transporte de la Vía Expresa de Grau, la Gerencia de Transporte Urbano (GTU) de la Municipalidad de Lima elaboró un informe técnico, cuyos resultados tuvieron las siguientes conclusiones: es necesario incrementar la oferta vehicular en el carril central de 18 a 22 rutas para satisfacer la creciente demanda de pasajeros, principalmente, los que se trasladan a los distritos del este y sur de la capital.
Carlos Álvarez, gerente de Transporte Urbano de Lima, indicó ayer que en febrero pasado se emitieron las resoluciones de autorización a las empresas que superaron una evaluación y cuyos vehículos transitaban hasta hace poco por las avenidas Aviación, García Naranjo y prolongación Raimondi. Estas son: Guadulfo Silva Carbajal S.A. (ruta SO16), Salvador S.A. (SM22), Sarita Colonia y Villa Sol (EO53) y Carretera Central S.A.C. (NO26). Ello implica también un incremento de 18 % del servicio de microbuses (Ver cuadro).
"Las empresas calificadas ya están circulando por el carril central y se encuentran sometidas a fiscalización. Este mes estamos midiendo el impacto de la mejora deseada", afirmó Álvarez, quien espera mitigar el reclamo de las empresas de transporte que no ingresaron en el proceso de adjudicación de las 19 rutas en el 2006, cuando se puso en marcha la vía expresa.
PRIMERO OBRAS, LUEGO RUTAS
En la evaluación se tomaron en cuenta la antigüedad de la flota, el récord de infracciones, la inversión en terminales y la deuda actual con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). La empresa de la ruta NO-26 obtuvo el mayor puntaje, pese a tener la mayor cantidad de infracciones de tránsito consideradas muy graves (521). Este ejemplo nos da una idea de la competencia del resto de candidatas.
La Asociación de Empresas de Transporte Urbano (Asetum) es el gremio que el año pasado presionó a la Municipalidad de Lima para que autorice el retorno de un grupo de empresas de transporte que antes de la construcción de la vía expresa transitaban por la antigua vía. El dirigente Omar Calderón recordó que antes circulaban 105 líneas y hoy menos de la cuarta parte. Lo cierto es que el exceso de líneas ocasionó un terrible congestionamiento en la antigua avenida Grau. Por ello, el incremento de rutas en el zanjón solo puede justificarse con estudios de ingeniería de tránsito de por medio.
Edwin Derteano, especialista en transporte, sostiene que las rutas de los corredores tienen que reorganizarse, pero no para llenarlos con toda clase de vehículos, sino con buses urbanos de mayor capacidad. "Sería un error oficializar la circulación de camionetas rurales y de más coaster en Grau porque se congestionaría. Debe haber una reducción paulatina hasta que desaparezcan y sean reemplazadas por buses grandes", apunta.
Juan Tapia Grillo, presidente del Centro de Investigación y Asesoría del Transporte Terrestre (Cidatt), propone el establecimiento de nuevos paraderos que acorten las distancias promedio de 800 metros entre paraderos que actualmente existe dentro de la vía rápida para evitar algunos inconvenientes con el incremento de rutas.
"La construcción de paraderos a distancias promedio de 400 metros permitiría su mejor uso de forma más sostenida", afirmó.
No hay vigilancia permanente
Comerciantes ambulantes, ladrones y prostitutas han vuelto poco a poco a ocupar las veredas de la vía expresa Miguel Grau ante la escasa vigilancia. En un recorrido realizado por El Comercio, solo encontró a dos inspectores de transporte público y dos policías a lo largo de los 3,5 kilómetros que comprende esta vía.
Ni los servicios de serenazgo de la Municipalidad de Lima ni de La Victoria patrullan permanentemente la zona. No obstante, José Silva, supervisor de serenazgo de La Victoria, aseguró que su personal vigila esta vía desde la cuadra uno hasta el cruce con prolongación Huánuco. Mientras que serenos del Cercado de Lima refirieron que cuentan con una unidad para patrullar toda la vía expresa Grau.
La prostitución se ha apoderado de las cuatro primeras cuadras de la vía expresa Grau. Mientras que las intersecciones de las vías laterales se han convertido en puntos de operación de los delincuentes que aprovechan la luz roja del semáforo para asaltar a los taxistas.
DEL CONSULTOR
Un esfuerzo por mejorar*
La Gerencia de Transporte Urbano (GTU) de la Municipalidad de Lima ha realizado un esfuerzo para, mediante un análisis, poder estimar la cantidad de unidades adicionales que pueden operar en el corredor de Grau. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que cuando funcione el Corredor Segregado de Alta Capacidad (Cosac) y, en un futuro, el tren eléctrico, el carril central de buses de Grau deberá integrarse con el Cosac y el tren (los usuarios deberán intercambiar de unidades sin tener que pagar nuevamente el pasaje). Por lo tanto, cualquier concesión deberá permitir que en el futuro se pueda realizar esta integración.
Según la encuesta a los usuarios, elaborada por la Municipalidad de Lima, los usuarios esperan entre 5 y 30 minutos por el servicio, lo cual podría significar que el sistema es muy irregular.
Esto es natural, debido a que solo en la vía expresa los vehículos tienen el uso exclusivo de la infraestructura, pero en la mayor longitud de la ruta compiten con los autos particulares. Por lo tanto, en algunos momentos pueden llegar muchos vehículos a los paraderos y en otro momento pocas unidades, con lo cual se pueden presentar, en determinados momentos, colas en los paraderos. Hay que destacar el esfuerzo de la GTU para mejorar el uso del corredor.
* JUAN CARLOS DEXTRE. Ingeniero especializado en transporte