Juan Méndez (55), uno de los mineros rescatados la noche del sábado en la mina Los Pioneros de Chuncanaqui, ubicada en el distrito de Ranrahirca (provincia de Yungay) declaró, antes de retornar a su hogar, que su mayor preocupación era la posibilidad de dejar a su familia desamparada, pues él no cuenta con ningún tipo de seguro laboral o de vida.
Él y sus compañeros Manuel Solís (30), Magnolio Méndez (28), Manuel Calvo (64), Edy Pérez (45), Iván Cotus (42) e Isidro Morales (35) fueron dados de alta ayer tras ser hospitalizados en Huaraz, aunque su estado de salud al ser rescatados no revestía mayor gravedad y solo presentaban cuadros de deshidratación y molestias por falta de oxígeno.
INVESTIGARÁN EL CASO
En declaraciones a una radio local, los sobrevivientes del derrumbre ocurrido el viernes comentaron que, mientras esperaban ser rescatados, pudieron mantenerse alertas gracias a la ayuda de un lamparín con el que contaban.
El general PNP Daymon Rosado, presente en las labores de rescate (en la que participaron más de un centenar de personas), explicó que las lluvias y la cantidad de piedras y lodo que existe en la zona fueron factores que dificultaron las labores.
Sin embargo, el hecho de que los rústicos sistemas de oxigenación estuvieran activados al momento del derrumbe permitió a los mineros respirar y salir, casi 40 horas después, por sus propios medios.
Rosado informó que la fiscalía y la comisaría de Yungay se encargarán de realizar las investigaciones necesarias para hallar a los responsables de este accidente.
Según la Dirección Regional de Energía y Minas de Áncash, la mina artesanal es de propiedad de Julio César Meléndez Guerra y no contaba con permisos para realizar explosiones ni con los implementos de seguridad necesarios para trabajos de este tipo. Tampoco contaba con documentos que acreditasen la seguridad en materia ambiental.
EN PUNTOS
4 La búsqueda se había suspendido la noche del sábado por las fuertes lluvias, pero pudieron afortunadamente reanudarse a tiempo con el apoyo de grúas de la minera Barrick.
4 Los mineros rescatados declararon que el sonido de las maquinarias los reanimó y que tuvieron que conversaron constantemente para tranquilizarse y calmar los nervios.