Por María Helena Tord
Parece que ante un mundo cada vez más globalizado, el viajero busca no solo exclusividad sino también autenticidad, sentirse único y especial. El hospedaje es un factor determinante para lograr este fin y es por ello quizá que en muchas de las ciudades más turísticas del mundo como Cartagena, en Colombia, Río de Janeiro, en Brasil, y Buenos Aires, en Argentina, encontramos un nuevo concepto de hoteles denominados boutique.
¿QUÉ ES UN HOTEL BOUTIQUE?
Hay muchas categorías diferentes para clasificar un hotel de este tipo. Lo que definitivamente concuerda en todos los criterios es que estos alojamientos son hoteles únicos de entornos íntimos y que por lo general son muy lujosos y no convencionales. Se diferencian de los hoteles de las grandes cadenas por ofrecer un servicio personalizado y porque generalmente están ambientados alrededor de una temática o con un estilo muy particular. Esto quiere decir que ofrecen muchos servicios pero tienen habilitadas muy pocas habitaciones, no más de cien.
Generalmente el entorno y la decoración cumplen una función esencial en estos hoteles, también llamados de diseño, debido a que cada detalle no es casual, ya que todo está hecho a la medida.
Estos pequeños hoteles están localizados habitualmente en entornos singulares como edificaciones en donde la arquitectura tiene un interés especial. En muchos casos son antiguas casonas restauradas para este fin como la imagen que ilustra esta página.
En las ciudades más turísticas de Latinoamérica, se trata --en la mayoría de los casos-- de casonas de la época virreinal que han sido restauradas y decoradas por renombrados diseñadores siguiendo un concepto que se repite en todo el hotel. La antigua arquitectura se descubre entre un concepto vanguardista convirtiendo el eclecticismo en su principal aliado en el diseño.
La estética es fundamental en cada uno de sus ambientes, por ello el mobiliario sofisticado y una elaborada iluminación acompañan estos exquisitos ambientes.
LOS ORÍGENES
El término boutique para denominar estos hospedajes más íntimos se acuñó originalmente en Estados Unidos, principalmente en Las Vegas y en Nueva York, donde están cada vez más de moda.
Las propuestas van desde los reciclados, los minimalistas con sello de algún diseñador famoso, antiguas casonas con mobiliario moderno, hasta los hoteles de hielo. Toda una experiencia.
Pero el lujo y los altos precios por una suite en estos exclusivos hoteles ya no son impagables. En ciudades como Buenos Aires los puede encontrar a tarifas accesibles. Y es que el lujo es parte de un hotel boutique, pero no lo es todo. La hospitalidad y hacerte sentir como en casa es otra característica de estos pequeños hospedajes. Por ejemplo, a media tarde los huéspedes pueden encontrar en la recepción del hotel una serie de canapés para disfrutar y una buena copa de vino.
En nuestro país ya se comienza a usar este término, aunque apenas se están concretando algunos proyectos con este concepto tan de moda en todo el mundo: hoteles pequeños con estilo, muchos servicios y pocas habitaciones. Todo un lujo que puede llegar a nuestras ciudades muy pronto.
UN HOTEL CON MEMORIA
El 1 de mayo, Inkaterra inaugurará en la ciudad del Cusco uno de los primeros hoteles boutique de lujo en el Perú. Ubicado en una antigua casona del siglo XVI en la tradicional plazoleta de Las Nazarenas, contará --según los representantes de la cadena-- con 11 suites cuidadosamente restauradas y decoradas con antigüedades de la época con un diseño clásico y amenidades exquisitas. Los dormitorios estarán equipados con chimenea y amplios baños.
La temática del hotel gira en torno al esplendor que vivió la casona durante la época virreinal. Los huéspedes experimentarán la tranquilidad, el descanso y la elegancia ofrecida a los viajeros ilustres que visitaron estos aposentos en el virreinato.
El hotel La Casona incorpora mobiliario colonial barroco y elementos en adobe y yeso, así como detalles con azulejos. El agua y el fuego son los elementos principales del diseño. Cada suite es diferente, ya que muchas de las piezas decorativas son irrepetibles y únicas. Siguiendo con el concepto de un hotel boutique cada huésped será atendido priorizando sus necesidades individuales.