Por María Helena Tord
El espacio destinado a la lectura y al trabajo no debe prescindir de puntos fundamentales que hay que tomar en cuenta para hacer de este ambiente un lugar confortable que nos invite a la lectura, la creatividad o la reflexión.
Los especialistas coinciden en que antes de diseñar o mandar a hacer un mueble para el escritorio de la casa hay que considerar qué tipo de actividad se va a desarrollar en el espacio, para cuántas personas debe ser previsto, si aparte de escritorio habrá necesidad de colocar una televisión o un equipo de música y qué materiales y colores nos gustaría utilizar. Además, es necesario definir las cosas de uso frecuente que se requieren para trabajar y las dimensiones de los objetos que deben quedarnos a la mano.
Los materiales que generalmente se utilizan para el mobiliario del escritorio y para las repisas o estanterías de la biblioteca son las maderas naturales como la caoba o el cedro, que son más costosas, pero tienen una mayor durabilidad y calidad. Actualmente se opta por los aglomerados enchapados en madera, que son más económicos y son muy fáciles de moldear. También se utiliza melamine o MDF pintado al duco o con poliéster.
Para las repisas se usa por lo general madera sólida o enchape de madera. También las hay metálicas que se usan más para oficina. Puede ser madera pintada al poliéster o combinar pintado y madera. También se combina enchape y pintura o melamine y enchape. Dependiendo del tamaño de la repisa, puede recurrir al cristal, el cual se aconseja que tenga entre 12 y 19 milímetros de espesor.
En cuánto a la distribución de elementos en estos ambientes, y si desea guardar cosas que no queremos que se vean, la parte de abajo es para poner puertas o cajones y archivadores, mientras que la parte de arriba se usa más para libros, fotos o adornos, pero siempre dependiendo de dónde se va a sentar el usuario. Hay que tener un ritmo en las repisas, ya que no todos los libros son del mismo tamaño. Lo ideal es tener la posibilidad de ubicar los objetos de diferentes tamaños.
La iluminación debe ser cálida. Puede provenir de lámparas de mesa o de pie, o dicroicos dirigibles en el techo que bañen el mueble de luz. También se pueden colocar artefactos tipo bi-pín (pines luminosos) en el mueble para darle un acento de luz si fuera necesario. La iluminación natural debe venir del lado izquierdo de la persona que trabaja, mientras que la artificial debe ser puntual e iluminar el espacio de trabajo. Las mesas, contenedores y los libreros deben tener una buena iluminación difusa para permitir una correcta visión de los espacios. No se debe colocar la pantalla delante de una ventana o fuente de luz, ya que el reflejo no dejará trabajar cómodamente.
Las repisas deben permitir la posibilidad de ubicar objetos de diferentes tamaños