WASHINGTON / SANTIAGO DE CHILE [AGENCIAS]. Con sorpresa tomó Wall Street el anuncio de un plan de intervención por parte del Banco Central de Chile, en momentos de una fuerte apreciación del peso chileno. El anuncio de intervención en el mercado de divisas, con la compra de US$8.000 millones durante todo el año, se realizó el mismo día en que la autoridad monetaria decidió mantener su tasa de interés clave en 6,25% y cambió su sesgo para la política monetaria de restrictivo a neutral, informó la agencia Dow Jones.
Debido a la alarmante tasa de inflación de marzo, que se ubicó en 8,5%, algunos analistas encontraron una insinuación impropia de intromisión política en los dos anuncios. La preocupación es que el Gobierno, en respuesta a las presiones de empresas chilenas afectadas por la rápida apreciación del peso, haya colocado la presión sobre el nominalmente independiente banco central. El jueves la moneda local se había apreciado 12% frente al dólar en lo que iba de transcurrido el año, antes de experimentar una fuerte corrección el viernes.
"El momento es algo sorprendente", sostiene Clyde Wardle, analista de mercados emergentes de HSBC en Nueva York, quien también destacó que el banco central sugirió recientemente que no veía un daño económico serio en la fortaleza de la moneda. "Pareciera que hubo cierta presión política para tomar las medidas, ya que esto parece algo como un arreglo".
Este podría ser que el plan del Banco Central de Chile, que contempla la compra de US$50 millones diarios durante el transcurso del año, la totalidad de ellos esterilizados con la emisión de papeles de corto plazo para evitar una expansión inflacionaria en la oferta monetaria, es demasiado pequeño como para tener una gran trascendencia sobre la tasa de cambio. De este modo, la medida da algo de credibilidad a la afirmación del banco de que su objetivo es aumentar las reservas como una póliza de seguro en un incierto entorno económico global y no un esfuerzo directo que apunta a la tasa de cambio.
"Cincuenta millones son una gota en un balde", señaló Win Thin, analista de divisas de Brown Brothers Harriman en Nueva York, y compara la cifra con los cerca de US$1.000 millones en ingresos en divisas que entran al país diariamente. Lo más importante --señala Thin-- es la "señal" que envía el cambio de política. Ante la fama que tiene Chile por haber usado controles de capital para contener la volatilidad de su divisa en la década de los 90, algunos operadores automáticamente se preguntaron si esto representaba un retroceso en esa dirección. Esa fue una razón --indicó Thin-- por la que el peso perdió 2,8% el viernes para cerrar a 446,40 por dólar.
Por otra parte, Wardle y otros analistas indicaron que la real preocupación es la incómoda impresión de que el banco central le pasa la pelota a la inflación.
Si bien Alberto Ramos de Goldman Sachs señaló el viernes en un informe de investigación que su banco no está "realmente sorprendido" por el anuncio de intervención, considerando hasta dónde se ha movido la tasa de cambio, dijo: "Estamos cautivados por la absoluta falta de discusión sobre los riesgos inflacionarios en el comunicado de política monetaria".
En tanto, el Gobierno Chileno elogió la decisión del banco central de intervenir el mercado cambiario a través de la compra de US$8.000 millones, medida que empezó a operar el lunes y se extenderá hasta fines de año.
"El Gobierno valora la decisión que el central ha tomado en el ejercicio de sus funciones", señaló el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, en declaraciones recogidas por el portal 24 Horas, de Chile.
El emisor anunció la noche del jueves su decisión, ante la sostenida caída de la divisa estadounidense, que causaba trastornos en el sector exportador, que había solicitado la intervención cambiaria de forma reiterada.
Velasco concordó con el presidente del instituto emisor, José de Gregorio, quien expresó en varias oportunidades que el nivel del dólar en Chile no se ajustaba a factores fundamentales de la economía, sino a una sobrerreacción del mercado. De Gregorio señaló en una rueda de prensa el viernes que la intervención en el mercado cambiario "es una inversión de estabilidad para la economía".