NOVELA 2008 Premio Alfaguara
ANTONIO ORLANDO RECIBIÓ EL PREMIO ALFAGUARA DE NOVELA POR SU OBRA "CHIQUITA" EL ESCRITOR, RESIDENTE EN ESTADOS UNIDOS, DEDICÓ EL GALARDÓN A LAS LETRAS CUBANAS
Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID."La literatura está por encima del gobierno y de la política". Eso opina el escritor cubano Antonio Orlando (Ciego de Ávila, Cuba, 1956), galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2008 por su obra "Chiquita". Así lo expresó ayer durante la entrega del galardón, dotado de 175.000 dólares, en una ceremonia celebrada en la sede de la editorial. Recibió el reconocimiento de manos de Ignacio Polanco, presidente del Grupo Prisa.
El presidente del jurado, el escritor Sergio Ramírez, calificó la obra ganadora de "novela llena de vida y elegancia con una notable gracia narrativa y una imaginación sin descanso".
Orlando dedicó el premio a las letras cubanas. El autor, que abandonó Cuba hace 17 años, eso sí, denunció el desinterés del Gobierno Cubano por el triunfo de "Chiquita" y la actitud de los medios de comunicación que no han difundido la noticia.
"Chiquita" está basada en la historia real de una liliputiense cubana, Espiridiona Cenda (1869- 1939), bailarina y cantante de los teatros de variedades de principios del siglo XX, conocida como "La Muñeca Viviente", que triunfa en Estados Unidos pese a su estatura de 26 pulgadas. Sucede que la grandeza no tiene tamaño, tal como señaló ayer el galardonado escritor. La novela no es histórica, sino que recrea una biografía imaginaria de un personaje real que luchó por ser una artista que no quería resignarse a ser exhibida como un mero fenómeno de circo. Orlando destacó que "Chiquita" es una novela que "privilegia la fantasía, el gusto por la peripecia y el humor", y simboliza la idea de que "la grandeza no tiene tamaño y todos los pequeños, sean humanos o naciones, tienen derecho a ser escuchados".
Orlando Rodríguez, autor de otras novelas como "Aprendices de brujo" y de obras para niños, describió la obra como una novela de aventuras, protagonizada por una mujer pequeña e inteligente que fue capaz de obtener la fama y el éxito. "Puede ser una metáfora de la propia Cuba", indicó. Y explicó que "Chiquita" llegó a su vida por puro azar tras recibir una foto que le envió una amiga por correo electrónico de una liliputiense cubana que vivió a principios del siglo XX. Impresionado por la imagen, Orlando comenzó una investigación por bibliotecas y hemerotecas que lo llevó a reconstruir la vida de esta cubana, que llegó a ser recibida en la Casa Blanca.