La tranquilidad que se respiraba durante los últimos meses en el viejo hotel Bolívar, que desde hace algunos años ha sido objeto de disputas entre trabajadores, apoderados y administradores judiciales, volvió a resquebrajarse ayer, cuando unos 40 empleados de este viejo hospedaje se atrincheraron en su interior para evitar la destitución, por decisión judicial, de su actual administradora Doris Ruiz Reancho.
El fallo judicial proviene del Juzgado Laboral 7 de Lima y según una resolución --emitida el 22 de enero pasado-- ordena levantar la medida cautelar que otorgaba la administración del hotel a Ruiz Reancho, al haberse pagado una deuda pendiente a uno de los trabajadores y, por consiguiente, se devuelven los derechos a María Silva Hidalgo en su condición y calidad de administradora del viejo hotel limeño.
Esta disposición, sin embargo, no pudo ejecutarse debido a otra medida cautelar emitida en el Juzgado Laboral 25, que ordenaba entregar la administración temporal al trabajador René Zegarra, hasta que se le pagase la deuda pendiente de S/.20.000.
Pese a la presencia de una veintena de policías que llegaron hasta la puerta del hotel para hacer cumplir la orden del Juzgado Laboral 7, la especialista y representante del fuero, quien no quiso dar su nombre, decidió suspender y postergar hasta nueva fecha esta diligencia, por existir la orden del Juzgado Laboral 25.
Esta situación causó malestar e incertidumbre entre decenas de turistas que se alojan en el recinto. "Es penoso lo que ocurre. Ojalá no nos afecte", comentó una turista de nacionalidad colombiana.
Los empleados del Bolívar argumentaron que la decisión de destituir a la administradora Ruiz Reancho es solo una artimaña para devolverle el control del hotel a la familia León Rupp, que años atrás y debido a una mala administración, según indicaron, ocasionó la quiebra del hospedaje limeño.
Doris Ruiz Reancho, según los trabajadores, tiene la administración desde hace unos ocho meses y ha logrado la recuperación del hotel. Ella reemplazó a María Silva Hidalgo porque, según los trabajadores, esta tenía la intención de controlar totalmente el hotel y devolverlo a su antiguo propietario Luis León Rupp.
Por su parte, Augusto Pretell Rada, apoderado de María Silva Hidalgo, calificó de irregular la suspensión de la diligencia en su favor, pues esta debió cumplirse en todos sus extremos, tal como ordenaba el Juzgado Laboral 7 de Lima. Del mismo modo, negó cualquier vínculo con la familia León Rupp, y sostuvo que la empresa propietaria del inmueble es Hurón Equities Inc.
SEPA MÁS
Monumento nacional
El hotel Bolívar fue declarado monumento nacional por Resolución Suprema 2900, del 28 de diciembre de 1972.
Negocio rentable
El hotel tiene 21.315 metros cuadrados de área construida y más de 200 habitaciones. También cuenta con varios locales comerciales en todo su perímetro.