ETAPA ENAMORAMIENTO INFANTIL
EL COMPLEJO DE EDIPO O DE ELECTRA SE PRESENTA APROXIMADAMENTE ENTRE LOS 3 Y 5 AÑOS. HAY QUE TOMARLO COMO ALGO NATURAL
No es raro que una niña le diga "mi novio" a su papá, que se convierta en la rival de mamá o que no soporte verlos besarse. En suma: que desee ser 'la pareja' de su padre y, en pos de este objetivo, su madre resulte un obstáculo. Complejo de Electra o de Edipo le llaman a este fenómeno que, según los psicoanalistas, se presenta en todos los niños: los mujercitas se enamoran de papá y los varoncitos de mamá.
COMPLEJO UNIVERSAL
"Freud dice que este complejo es universal, pues se presenta en todas las sociedades y todas las culturas en donde haya una relación triangular de hijo o hija, una figura paterna --llámese padre, padrastro, tío o lo que fuere-- y madre --o quien cumpla el rol de esta--. Aparece entre los 3 y 5 años, aunque se habla también de etapas tempranas que surgen desde el primer año", observa el psiquiatra y psicoanalista Alberto Péndola.
NECESIDAD DEL OTRO
Ahora bien, el enamoramiento infantil no tiene nada que ver con el de los adultos. En opinión del psicoterapeuta Ricardo Villarreal, de Espacio para la Crianza de los Niños (Epani), "lo que hay es una necesidad de estar con el otro (padre o madre), de que acompañe, una necesidad de sentirlo cerca y de tocarse. El objeto de amor es quien te acoge maternalmente, y hay padres que son muy maternales, que se encuentran con sus hijos de una manera muy tierna y, más bien, la madre es la figura de la autoridad. El complejo tiene muchos estilos en este momento, porque el padre de hoy no es el padre de Freud: autoritario, que nunca se relaciona y no cambia pañales. Por eso, este llamado complejo de Edipo se puede dar tanto del hijo hacia la madre como hacia el padre, y lo mismo con las niñas".
ALGO NATURAL
Es importante tomar esta etapa como algo normal. Algunos padres pueden sentir celos de esa relación entre su pareja y el hijo o la hija, pero tiene que haber un poco más de comprensión y tolerancia. Sobre todo porque, como manifiesta el doctor Péndola, el complejo se reactiva en la adolescencia.
"A los 3 o 6 años la situación es fácil de manejar, pero a los 14 a 15 años, con todo el flujo hormonal, se reactiva el complejo. Puede ser que un adolescente se acerque a la madre y le provoque una erección y, por supuesto, saldrá espantado. Lo mismo las chicas con sus padres. Esto genera gran rebeldía entre los adolescentes, por eso los padres deben actuar con comprensión y flexibilidad, pero con firmeza", advierte el psicoanalista.
Freud describe también el sepultamiento del complejo de Edipo. Durante la adolescencia, la imposibilidad de la realización física del complejo y el grado de conciencia que tiene el joven hacen que reprima totalmente su sentimiento, que sepulte el complejo y transforme ese interés tan intenso en relación con la madre en ternura. Como vemos, es un proceso, no algo que desaparece abruptamente a los cinco años.