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Crónica HISTORIAS PERRUNAS Chile cuenta con uno de los cuatro perros sudamericanos capacitados para realizar labores de rescate en el mundo. Apoyaron la búsqueda de víctimas del terremoto de Pisco

El gran aporte canino en la búsqueda y el rescate de víctimas en desastres

Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal

SANTIAGO DE CHILE. Agosto del 2007. Un terremoto de 7 grados en la escala de Richter ha azotado la ciudad de Pisco. Las casas están destruidas y todo está sumido en escombros. Brigadistas, operarios, bomberos y voluntarios trabajan en la búsqueda de sobrevivientes, probablemente sepultados bajo los trozos de cemento. Todos trabajan preocupados. Todos, menos uno.

Para Kim, esta es una oportunidad perfecta para jugar. Así que trepa por entre las piedras, olfatea y salta. Se detiene y empieza a ladrar. En su mundo, acaba de encontrar un amigo para jugar. En el real, halló un cadáver.

Kim es uno de los perros de K-Sar Chile, una novel pero capacitada institución dedicada a la búsqueda y rescate de víctimas en desastres. Si bien es un rubro al que el país sureño no le ha puesto demasiada atención ni importancia, su preparación les permitió colaborar el año pasado en la ubicación de víctimas del terremoto en Pisco.

En aquella oportunidad, los equipos caninos de rescate fueron cruciales para el hallazgo de cuerpos bajo las casas caídas. ¿Pero qué tanta importancia se le da a este tipo de labor?

Gerardo Donoso, entrenador y fundador de K-Sar Chile, considera que los canes están en capacidad de encontrar mucho más rápido que cualquiera a una persona atrapada entre los escombros. Pero, curiosamente, son los últimos a los que se acude cuando ocurre una tragedia.

"Nuestro gran limitante es el tiempo de respuesta. Cuando ocurre un terremoto, convocan a todos los sistemas, a todos los organismos y después a los perros. Para ese momento ya pasaron dos días, los atrapados ya fallecieron y ya es muy tarde", precisa.

Añade también que el otro obstáculo es, como siempre, la falta de recursos. "Estamos financiados por la fundación 'nosotros mismos' y no podemos acudir rápidamente. Por ejemplo, en el terremoto del Perú, Chile está al lado y estábamos en condiciones operativas de acudir de inmediato, pero tardamos como tres días para materializar nuestro apoyo, y eso es mucho tiempo. Un programa de televisión nos puso el pasaje y así pudimos intervenir", cuenta.

Entre sus trabajos se encuentra la búsqueda de soldados perdidos durante una tormenta de nieve en los Andes, en la zona de Antuco, al sur de Chile, en mayo del 2005. Justamente por la falta de apoyo inmediato, llegaron al lugar de la tragedia cuatro días después. Incluso, los militares a cargo de la operación los miraban con desconfianza. Pero sus perros hallaron dos cuerpos, uno de ellos, el del sargento que había estado a cargo de la tropa perdida.

A la fecha, ya llevan 16 operaciones y sus animales pueden intervenir en todo tipo de terreno. Del equipo de K-Sar Chile, cuatro están en condiciones de operar al 100%. Una decena adicional está en preparación.

NECESARIA CERTIFICACIÓN
Kim, el perro labrador de propiedad de Gerardo, es uno de los cuatro perros latinoamericanos que cuenta con certificación internacional para operar en cualquier parte del mundo. Acaba de obtener en Uruguay el certificado alemán IRO que lo habilita mundialmente. Tenía media hora para ubicar a cuatro 'víctimas', y lo hizo en nueve minutos.

El constante entrenamiento así como la preparación académica de Kim, hacen que este animal esté avaluado en unos 20 mil dólares.

El entrenamiento toma dos años de exigencia. Todo parte por el juego. El perro lo que en realidad está haciendo es jugar a buscar, y desea compartir con la 'víctima' esas ganas de divertirse.

"Cuando el perro encuentra algo, ladra y rasguña el piso. Su conducta demuestra claramente que hay alguien allí. A eso se le llama señalamiento", precisa Gerardo.

Recuerda que para ellos es una alegría cuando el perro localiza. "Por ejemplo, en el terremoto del Perú, entró Kika, una perra de raza pastor alemán nuestra, e hizo un señalamiento. Luego pasó Kim e hizo lo mismo, y también dos perros procedentes de Canadá. Eso fue celebrado por los socorristas. En Pisco llegaron a hacer seis señalamientos".

Las principales características de un perro entrenado son: bueno para jugar, inquieto y seguro de sí mismo. La raza no importa mucho pero, como se trata de una inversión de tiempo y trabajo muy larga, es mejor escoger algunas más que otras.

Gerardo insiste en que lo importante para contribuir al éxito de los perros es que sean llama dos inmediatamente se produzca el accidente. "Al correr el tiempo, los olores se empiezan a disipar y es más difícil hallar a la víctima", precisa.

¿CÓMO LO HACE?
El ser humano emite dos tipos de partículas de olor. Unas, más livianas que el aire, que se elevan y se desplazan con el viento. Esas son las que perciben los perros venteadores, que son los que K-Sar tiene hoy.

Otras son las partículas pesadas, que se adhieren más rápido al piso y que perciben los perros rastreadores. Esta modalidad aún la están perfeccionando.

Kim es venteador. Tiene siete años, y desde sus primeros meses de vida ha sido entrenado por Gerardo. Por su condición de perro de rescate, tiene la posibilidad, en algunas líneas aéreas, de viajar gratis, e incluso de poder ocupar un asiento al lado de su dueño.

No obstante, todavía hay algunas aerolíneas que cobran su traslado, aun cuando se dirija a una labor humanitaria. Esa falta de apoyo es otra de las dificultades del trabajo de rescate canino.

A pesar de las adversidades, la vocación de servicio de Gerardo y su can no ha disminuido. "Kim anda conmigo a todos lados. Es un ser vivo de una nobleza muy grande, que pide poco a cambio por todo lo que hace y por todas las retribuciones que da. Es mi compañero, y formamos equipo. Es mi partner, es mi yunta, como dicen en Perú".

Kim parece entender cada palabra y cada elogio de su dueño. Basta ver cómo se acerca a lamerle el rostro cuando este se agacha a hacerle cariño. Basta ver cómo le brillan los ojos Gerardo cuando habla de él. Así es la conexión con el mejor amigo del hombre.

El riesgo del 'turismo' humanitario
Para el terremoto en Pisco, K-Sar no fue el único grupo de rescate canino que llegó. También hicieron lo propio equipos canadienses, colombianos, españoles y, por supuesto, el equipo peruano liderado por Gustavo Villavicencio, reconocido entrenador nacional del Cuerpo de Bomberos del Perú.

Resultó que uno de los grupos visitantes --cuya nacionalidad Gerardo Donoso, de K-Sar Chile, prefiere no mencionar-- estuvo a cargo de peinar una de las zonas afectadas. El supuesto equipo de rescate aseguró a las autoridades peruanas que en esa parte del terreno no había víctimas y que las máquinas podían entrar a remover los escombros.

Afortunadamente, antes de que las palas mecánicas empezaran su trabajo, el equipo peruano de Villavicencio decidió cerciorarse. No pasaron ni cinco minutos, y sus perros empezaron a detectar víctimas, una a una. Horas después, tenían contabilizados 148 muertos y, ¡sorpresa!, 2 personas vivas.

"Era casi tropezarse con los cuerpos. Esa es una gran irresponsabilidad. Hay mucha gente que va solo a tomarse fotos y a hacer videos en este tipo de situaciones. Nos hacen quedar mal y perdemos credibilidad, además de exponer vidas", precisa Donoso.

Por ello la necesidad de la certificación.

Donoso considera al equipo canino peruano de Villavicencio como uno de los mejores en el orbe. "Entiendo que, al igual que nosotros, ellos también necesitan apoyo económico. Pero estoy seguro de que los perros peruanos pasarían volando las certificaciones internacionales", comenta.

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