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CONTAMINACIÓN. Problemas respiratorios

Infierno en las pistas

EL CAÓTICO TRÁFICO LIMEÑO DE LAS ÚLTIMAS SEMANAS PUEDE AFECTAR MÁS QUE LA PACIENCIA DE LOS CONDUCTORES, TRANSEÚNTES Y PASAJEROS

Por César Sarria

El tráfico en Lima se ha convertido en un castigo para quienes se ven obligados a trasladarse por algún medio motorizado a su centro de trabajo, universidad o colegio. Y la salud física y mental de transeúntes y choferes se ve afectada por la contaminación producida por los miles de automóviles inmóviles.

CALLE GASEOSA
La combustión permanente de gasolina y petróleo de los motores produce altas cantidades de material particulado, dióxido de azufre, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles. El doctor Ronulfo Vega, neumólogo de la Sociedad Peruana de Neumología, advierte la gravedad del tema. "El monóxido de carbono (CO) es uno de los compuestos que más lesiones provoca en los pulmones. No por gusto es la principal causa de muerte por intoxicación en Estados Unidos y en la mayoría de países industrializados. Las formas graves de intoxicación por CO se caracterizan por pérdida de conciencia, convulsiones, síncope cardíaco, déficit neurológico, coma, edema pulmonar e isquemia miocárdica (infartos).

Sin embargo, el tiempo que pasamos expuestos a estos compuestos no es tan largo como para producir estas consecuencias. Exposiciones más bajas pueden producir cefalea, náuseas, debilidad y vértigo. Además de los efectos tóxicos agudos, las víctimas tienen riesgo de sufrir trastornos neurológicos retardados .

¿La solución? Como no puede renunciar a su trabajo, lo más recomendable es que aproveche los fines de semana para buscar aire puro que permita su recuperación.

Pero esta no es la única contaminación que produce el tránsito. Según el doctor Alberto Arias, presidente de la Sociedad Peruana de Otorrinolaringología, "los niveles de ruido a los que puede llegar el tránsito vehicular están alrededor de los 70 a 80 decibeles. Por ello, una excesiva exposición a este ruido puede desencadenar efectos adversos acústicos, psicológicos y cardiovasculares como hipoacusia sensorial permanente, elevación de la presión sanguínea y dificultad para concentrarse".

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