Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

DENISSE SADOVNIC. A MANERA DE TESTIMONIO, LA PSICOOBESÓLOGA NOS CUENTA SU LUCHA PARA BAJAR LOS 31 KILOS DE MÁS QUE GANÓ SIN DARSE CUENTA. AL LOGRARLO, REDEFINIÓ SU CARRERA

Perdió kilos, ganó una profesión

Por Karina Borrero Urrunaga

Al menos fonéticamente, tu profesión suena com-plicadísima...
Soy una psicóloga experta en temas de obesidad. Si bien soy una especialista en nutrición, realizo terapias orientadas a resolver el aspecto emocional, porque varios de los desórdenes alimenticios tienen origen en la ira, la depresión, la frustración y otros trastornos. Es curioso, porque uno de los requisitos para la especialización es haber superado la obesidad, así entiendes mejor a tus pacientes, sus angustias. Hablamos el mismo idioma, porque yo lo he pasado.

¿Por qué fallan las dietas?
Porque la gente nada contracorriente. Siempre prueban la misma estrategia de dieta y si haces un análisis, te das cuenta de que desde hace 15 años peleas con tu peso. Cuando se enfoca la parte emocional, te das cuenta de que ese es el camino para el pronóstico, al menos para mí.

¿Cómo llegaste a pesar 31 kilos de más?
Cuando me casé, inmediatamente tuvimos que mudarnos a Israel. En esa época pesaba 54 kilos, y en ese primer año nomás subí 10 kilos. Yo lo atribuyo a cuánto me costó el proceso de adaptación. De ahí vinieron los hijos y nos tocó mudarnos a Paraguay. En esos años acumulé 21 kilos más, llegué a pesar 85. Es una situación de la que no eres consciente, yo me había convertido en una gordita-mamá-psicóloga y no me había dado cuenta.

¿Y cuándo te diste cuenta de que eras una gordita-mamá-psicóloga?
Un buen día una amiga --también gordita-- me dice: "¿Por qué no vamos a ALCO esta noche?". Le pregunté: "¿Qué es eso?". "La Asociación de Lucha contra la Obesidad", respondió. Yo, caradura y ofendida en lo más profundo de mi ser porque ¡me había dicho obesa!, recuerdo que le dije: "Oye, estoy gordita, pero no estoy obesa". Fue una situación que me dolió mucho.

¿Pero hiciste algo?
A partir de lo que me dijo mi amiga me pasé toda una semana mirándome al espejo, contemplándome, descubriendo mis nuevas curvas, y comencé a verme como me veía mi amiga, entonces entendí que no estaba gorda, sino obesa.

¿No te habías pesado?
¡No! Estaba peleadísima con la balanza, la báscula andaba sepultada. Ni me pesaba ni tenía espejos de cuerpo entero. Mientras menos me miraba, mejor. Era una negación plena. Te acostumbras a camuflar la gordura usando ropa larga, con elástico, mallas, abrigos y pasas 'piola'. Y, además, como era mamá de niños pequeños, tienes como una excusa, ¿no? Obviamente, la familia tampoco te puede decir nada.

¿Por qué? ¿Lo tomabas como una agresión?
Totalmente. Mi esposo, de buena gente, no me decía nada. Y es más, es típico que le eches la culpa a otra persona, así que mi argumento era: "Si no me hubieras llevado a ese país y no me hubiera costado tanto adaptarme, yo no habría engordado". Y además le decía: "Si estoy gorda y tú me lo dices, yo al toque bajaría de peso, pero tú no me dices nada". Les atribuyes a otros la responsabilidad y tú te conviertes en víctima.

No tenías control con la comida...
No, porque la que me controlaba era mi mamá. Y cuando te casas, ya no te importa si tienes dos kilos o 10 más, te acostumbras. Y ante los problemas, la comida es un medio de gratificación. Y, pobrecita, como yo estaba sufriendo sola en ese país, lo mínimo que podía hacer era darme mis gustos con la comida. Al menos eso era lo que pensaba.

¿Te costó mucho bajar esos kilos?
No, ingresé a ALCO y aprendí que en la lucha contra los kilos de más tienes que llevar toda una filosofía de vida. No se trata solo de hacer dieta; aprendes a comer. Te inculcan disciplina, se trabaja a través de terapias de grupo, lo que te hace sentir muy apoyada. Y es impactante conocer de cerca casos de gente que pesa 300 kilos, que no se puede trasladar y solo se mantienen sentados. Eso también te da fuerzas para salir adelante.

¿Hace cuánto que te mantienes en tu peso?
Hace diez años. Ahora soy otra persona, más feliz, ya no estás peleada contigo misma, te aceptas y te gustas.

MÁS DATOS
4Era psicóloga educativa antes de especializarse como psicoobesóloga en la Asociación de Lucha contra la Obesidad (ALCO) con sede en Paraguay. La organización también está en Argentina, Chile, España, Japón, Israel y Brasil.
4Se mantiene en su peso ideal de 60 kilos desde hace 10 años. Como para celebrar su nuevo estado de salud, corre con los Perú Runners, San Borja, todos los días a las 6 a.m.
4La puede contactar en el 435-6588.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook