CONSEJOS. Para un día feliz
1. La premisa es liberarla de responsabilidades. Salir a comer es un buen plan, pero solo si lo organiza al detalle: "Recuerdo una vez que invitamos a mamá a almorzar y terminamos comiendo a las 4 de la tarde, todo estaba lleno", cuenta la mamá primeriza María Monzón.
Por ello, una buena sugerencia es reunirse en la casa de alguien y que los esposos y demás familiares se encarguen de los preparativos. Una parrilla resulta una buena idea.
2. Ante la primera recomendación, por si acaso sondee a mamá y consúltele si le provoca un agasajo familiar o acaso algo más íntimo. "La forma de celebrar depende de la persona y la familia. No siempre una reunión familiar la va hacer feliz", dice la psicóloga Fernanda Gómez de la Torre.
3. Si tiene que dividirse entre visitar a la suegra y a su mamá, mejor organícense en horarios fijos antes de salir de casa. "Nada más tedioso que las señas de 'tenemos que irnos' en medio de las celebraciones", dice la psicoterapeuta Tita Díaz.
4. Si va a animarse por solicitar un servicio delivery en el desayuno o el almuerzo, cerciórese de pedirlo al menos media hora antes de lo requerido. Recuerde que ese día es uno de los más solicitados y los pedidos, en su mayoría, llegan tarde. Haga lo mismo en caso solicite flores.
5. Aunque las improvisaciones en ocasiones tienen un final feliz, este no es un día para hacerlo. Por lo que si no tuvo tiempo para planificar algo especial, mejor haga unas compras en el supermercado, prenda velas y prepare algo sencillo en casa.
6. Aunque la fecha resulte una de las más sublimes, esto no significa que sea tiempo de limar asperezas entre madres e hijos. "De repente no es el tiempo para reconciliaciones, porque el rencor en un proceso muy largo y tiene que ser tratado. No porque sea el Día de la Madre las cosas están saneadas", señala la psicóloga Fernanda Gómez de la Torre. Pero continúa diciendo que sí puede ser una buena fecha para la reflexión y para reforzar el vínculo.